Mi cara me dice cosas.
Me hace muecas ilógicas
y para hacerme reír de mi mismo.
Me arruga la frente y me frunce el ceño con todo su empeño
y para mostrar mi cara de estar enfadado.
Me abre los ojos y me levanta los párpados
y para entrenar mi rostro de asombro.
Y ¡oh, que sorpresa!
Mi cara encoje y aprieta los labios
y para mantener mi boca callada
cuando yo quier que no hable.
Me enseña los dientes
y para demostrarme que aún puede morder.
Me arquea las cejas con delicada sutileza
y como si hubiera dibujado un interrogante en la frente.
Y me dice palabras, que salvo yo, nadie puede oír...
y porque me habla para dentro.
Mi cara es mi auténtico reflejo
y yo juego con ella ante el espejo.
Mi cara no es dura, ni es blanda, ni es muda, ni es sorda...
Mi cara es la cara de un tipo
que entre otras cosas se asombra,
de la ironía que a veces conlleva su propia sonrisa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario