Tengo escamas en los dedos
de tanto nadar a contracorriente.
Tengo telarañas en el techo
por tanto pensar
y que algún día tendré que limpiar.
Tengo dudas como aceitunas
que nunca han dejado de gritar.
Tengo miedos que se cuelan por mis sueños
y que alteran mi delicado equilibrio emocional.

No hay comentarios:
Publicar un comentario