Mi salvación no es la tuya
podía serlo, pero no lo es.
O lo fue y dejó de ser.
Hablo de más de 50 años atrás
y éramos tan jóvenes
que el futuro para nosotros no existía
y porque el futuro estaba en nosotros mismos
y nosotros éramos instantes fugaces
que no sabíamos muy bien hasta donde íbamos a llegar.
Y alguna vez
y dentro de uno de esos instantes
ví mi salvación unida a la tuya
pero eran instantes de luz fugaz
eran pensamientos inacabados de arena y agua de mar
y que años más tarde pensé
que su mérito había sido ese
existir aunque solo fuera en algunos instantes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario