Si sospechas de mi soledad
es que no me conoces
yo digo, estoy solo
y me reafirmo en ello y lo confirmo
y además, me siento contento.
Es una soledad buscada
y por eso escojo los rincones
que me va brindando la vida
y lo hago,
para estar más tranquilo.
Ando por los bordes del peligro
y para que nadie siga mis huellas.
Me muevo entre sombras
y me da igual que sea de higuera
que la que me da una parra de viña
o de buganvilla o de jazmín...
(mis cuatro sombras preferidas)
todas son sombras maravillosas
que te enternecen la vida mucho más de lo que uno se cree.
Y toda la vida que generan bajo su sombra
miles de conversaciones en todas las direcciones,
millones de risas y sonrisas
también algunos sollozos y malas palabras
y gritos de niños que hasta más adelante
no entendiste que aquellos tiempos
era lo más cerca que ibas a estar de la felicidad.
Yo todo esto lo sé
porque lo he vivido
pero igual que sé esto
también sé que ahora
prefiero la sombra de un hombre solitario
que le gusta hablarse a si mismo.

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