Y por ejemplo os podría contar
¿que estoy solo?, ¿qué nadie me quiere?
que me he cargado las tres amistades que me quedaban
que de mis hermanos no quiero saber nada
que en fin, que he disparado por todos los frentes
y en todas las direcciones
y que he arrasado con lo poco que me quedaba.
Y el tema de que más vale solo que mal acompañado
pues pasa como en todo, que es relativo.
Aunque tengo que decir a mi favor
que mi soledad es consentida y consensuada conmigo mismo
dos, siempre hay alguien que de alguna manera te quiere
y sigues metido en su alma
tres, que mi principal escollo
es todo lo que la otra persona se traería consigo
sus hijos, nietos, amigos, conocidos
sus manías, paranoias y miedos...
y eso por un instante hace que me plantee
si yo realmente quiero a esa persona.
Aunque si algo he comprobado a lo largo de mi existencia
es que hay tantas formas de querer
que es imposible definir como se debe querer
y donde están sus límites
o si el querer debe tener límites
o si realmente es una alucinación
que funciona dentro de otra dimensión.

No hay comentarios:
Publicar un comentario