Antes y hace mucho tiempo,
me enojaba muchísimo.
Después pasé a una etapa
en donde casi siempre
dominaba la sonrisa irónica.
Ahora soy y estoy entre a medias
a veces sonrío porque me apetece
y porque tengo ganas.
Otras veces me enojo y me enfado
por cualquier tontería
y entonces pienso
si me habré levantado con el pie que no tocaba.
Y por fin,
tengo días neutros,
no me salgo del guión de cara de haba,
ni un gesto amable ni un pestañeo
todo en mí...
son sombras de tonos grises y oscuros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario