La vida se parece a esos poemas
que brotan, en principio, interminables,
retóricos, grandiosos y banales.
Luego vas corrigiendo hasta dejarlos
en lo poco que importa, en los dos versos
que dicen lo que todos ya sabemos.
Tan rápido voy... y voy tan rápido, que siempre me quedo atrás de lo que deseo y entonces intento hacerlo de nuevo pero ahora uso el poder d...
No hay comentarios:
Publicar un comentario