Hadar Morag, cineasta israelí


 "Cuando mi abuela llegó aquí, después del Holocausto, la agencia judía le prometió una casa. No tenía nada, toda su familia fue exterminada. Esperó mucho tiempo en una tienda de campaña, en una situación extremadamente precaria. Luego se la llevaron a Ajami, en Jaffa, en una hermosa casa de playa. Vio que sobre la mesa todavía estaban los platos de los árabes que vivían allí y que habían sido expulsados.
Así que volvió a la agencia y dijo, llévame de vuelta a la tienda, nunca le haré a nadie lo que me hicieron a mí. Este es mi legado, pero no todo el mundo hizo esa elección. ¿Cómo podríamos habernos convertido en lo que nos oponíamos? Esa es la gran pregunta."

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MIS DEDOS

Creo más en mis dedos que en mis ideas y cuando ellos se mueven sobre el teclado entonces sé... que pienso y que a la vez siento. Son dedos ...