Octubre.
Pleno otoño.
Un resfriado ganado a pulso
y una sinusitis como compañera.
Atascado mentalmente.
Dolorido en la frente y en la espalda.
No luce el día
pero luce la vida que recorre sus entrañas.
Ruidos más dispersos y más amortiguados
acompañados de una suave y agradecida brisa.
Un estornudo por minuto
y en cada uno pienso
que éste será el último...
incluso pienso que va aumentando su frecuencia
y de ésta forma puede que me convierta
en una gran e inmenso estornudo.
Y en consecuencia
será un octubre
lleno de estornudos locos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario