Ya estaba escrito,
te busqué de esa manera en que parecía que no te buscaba,
y tenía que haber sido que sí y en plan descarado
porque para lo que nos queda en el convento,
que más da morir de pie dignamente
o cagarse de miedo...
Si me dicen que estás al otro de un puente, por extraño que parezca que estés al otro lado y que me esperes, yo cruzaré ese puente. Dime cuá...
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