LA NOCHE. Isabel de los Ángeles Ruano
DESHUESAR
Lo valiente es efímero
Lo valiente es efímero
no se puede ser valiente todo el tiempo
de día, de noche y en todos tus sueños
y por eso y de vez en cuando la vida te hace un regalo
te deja ser valiente y clarividente
te deja ver lo que los demás no ven
lo que hay detrás de esa montaña o de esa curva peligrosa
y sabes lo que nos espera
y si no lo sabes
como ya eres valiente
sabrás adaptarte al medio
y sabrás moverte por arenas movedizas
o por suelos pantanosos llenos de caimanes
y serpientes venenosas
y porque cuando eres valiente
tu cuerpo no pesa y tu alma tampoco
y tu idea es lo único que vale para tí
y para todos los que creyeron en tu idea
pero aún así y todo
pocas veces verás que tu idea ha servido para algo
porque tu idea valiente
tiene fecha de caducidad
y allí en el sitio en que pariste tu idea valiente
habrá un cartel que diga
aquí vivió una de las más hermosas ideas que una persona
tuvo un día
aquí creció, tuvo ramas y hojas,
pero sus hojas eran caducas y fugaces
y de aquella hermosa idea
sólo ha quedado el cartel.
¿Balance de todo lo vivido?
¿Balance de todo lo vivido?
Pues que me quedaría en cero, tal y como empecé y en pañales y cagado y meado. La única diferencia que le doy al asunto, es que de aquellas, como se decía...tienes toda la vida por delante y en cambio ahora, casi toda la tengo por detrás y por eso uno se dedica a repasar sus trapos sucios, a airear asuntos irrespirables, a disfrutar y como un poseso de tus mejores recuerdos, a banalizar lo que en aquél momento era a vida o muerte y como se puede ver y porque aún sigo vivo, es que escogí la opción A, la que ponía vida. La opción muerte la escogí algunas veces (muy pocas) y siempre con la intención de ser más víctima de lo que era en aquél momento o sea para dar más pena que otra cosa y entonces y realmente en mi historial vital, apareció poquísimas veces. La muerte así como fuertemente sentida y deseada y como única salida, la sentí como dos veces y en ninguna de esas dos veces, tuve el atrevimiento ni las agallas de llevarla a la práctica. Y menos mal y menos mal que soy bastante cobarde y fuí aplazando esa decisión tan horrible y traumática.
Figuraros sólo una cosa: ahora mismo no estaría aquí escribiendo cosas pseudo filosóficas que no van a descubrir nada nuevo. La vida o la muerte o la medio vida o la medio muerte y ¿espero o no espero a que venga la muerte? o ¿simplemente sigo viviendo hasta donde el cuerpo me dé y la mente siga más o menos clara?. Está muy claro, que yo he escogido la segunda opción, la de seguir viviendo mientras respiren mis pulmones y mi mente sepa quién soy yo.
Claro que me olvidaré de cosas y perderé muchos detalles que en su momento fueron muy importantes, pero me acordaré de otros que también lo fueron y que hasta ahora nunca tuve el suficiente tiempo de poder reparar en ellos. Por tanto y digamos lo que digamos, siempre tienes la opción de escoger la visión optimista sobre la vida. Te quitan esto, pero tienes esto otro y lo único que tienes que saber hacer es a adaptarte a que te falte esto pero teniendo muy claro que tienes esto otro. Y si eso te molesta...pues te jodes y si te sigue molestando...pues te joderás dos veces. Y así hay que seguir...y hasta que te deje de molestar totalmente.
"HOJAS DE HIERBA"
Por culpa de este libro...en primer lugar empecé a leer y después a escribir poesía. Fue hace 40 años y me acuerdo de aquellos días en que empecé a descubrir la poesía.
-SI YO FUERA TÚ-
¡A GALERAS A REMAR!
Tengo ejércitos dentro de mi cabeza que desfilan todos los días por mi calle. Tengo jueces con toga que antes se hacían los neutrales y ah...





