Por culpa de este libro...en primer lugar empecé a leer y después a escribir poesía. Fue hace 40 años y me acuerdo de aquellos días en que empecé a descubrir la poesía.
Pero después...todo quedó en la lectura de éste libro y en haber escrito cuatro poemas sueltos. Más tarde vino la vorágine de la vida: acabar la carrera, estudiar oposiciones, currar como un desgraciado de noche y de día, casarme y contento de hacerlo, tener tres hermosos hijos, seguir currando como un pendejo y así y como el que no quiere la cosa, hasta aquí hemos llegado.
Llegué hace 9 años y cuando cumplí 56 años del ala. Ahora mismo y releyendo este escrito, han transcurrido 14 años (estamos en 2.026). Bueno, hubo un gran acontecimiento que movió todos mis cimientos vitales: ese año ingresé y de motu propio, en un loquero que estaba medio escondido en un precioso pinar en las afueras de Barcelona (un loquero camuflado y como si fuera un chalet más de aquella urbanización). Me encerraron durante un largo mes. Y allí una psicóloga me hizo escribir toda la historia de mi vida y yo cumplí como un valiente y allí dentro escribí parte y al salir de allí, lo seguí haciendo y aún ahora, lo estoy haciendo.
Salí del loquero, nuevo y reluciente y con ganas de comerme la vida y de no desaprovechar nada.
Seguí escribiendo y de cada vez lo hacía más horas. Hasta hubo días en que escribía 16 horas seguidas. Después pude ir bajando el ritmo y para no volverme más loco de lo que estaba.
Y una cosa trae a la otra y el escribir me trajo más necesidad de lectura.
Y poco a poco me fuí pronunciando hacia la Poesía. Y leo y escribo y me sumerjo entre poemas míos y ajenos.
Pero a lo que iba al principio:
La culpa de todo la tiene Walt Whitman y su maldito libro "Hojas de Hierba"

