LA NOCHE. Isabel de los Ángeles Ruano


Qué edad, qué frío, qué tormenta
puede ser más terrible
que una noche
a solas,
una noche sin nada, una caverna
olvidada, un pasaje secreto,
de hielo.
Y digo una noche a solas
una noche de tiempo.
Y no hablo de sexo
ni del calor de un cuerpo,
no hablo de alguien, de algo,
hablo de una noche a solas
frente al universo,
en el infinito,
a solas con el cosmos chispeante,
con preguntas fósiles,
con nosotros mismos,
con todo.














DESHUESAR


Acabo de comer y mientras lo hacía, y disfrutaba de unos muslos de pollo a la plancha, pensé por un momento que eran muslos deshuesados y entonces me pregunté como coño lo hacen. ¿Como los deshuesan?, con lo que cuesta deshuesarlos y aunque los cuezas, lo dificultoso que es, y para más inri, estos los venden crudos. Entonces empecé a mquinar como podía ser el proceso y claro lo primero que pensé, es que tendrían que hacerlo a mano, pero no me cuadraba en un proceso industrial unos cuantos trabajadores sólo dedicados a eso, a deshuesar. Yo soy deshuesador y ¿tú que eres?, pues yo soy enterrador, menudo curre más siniestro y además poco productivo, desde el punto de vista del patrono, claro. Veía cuchillos afilados como navajas, tijeras potentes y hasta veía un aspirador tipo atómico o de última generación, que significa que es muy sofisticado y por supuesto, veía a los tíos currando a toda hostia y porque al frente de estos negocietes.
Pero aún así no me lo creía del todo, me parecía demasiado artesanal, pero al mismo tiempo, no era capaz de ver que unas máquinas fueran las encargadas. Supongo que las habrá, pero tendrían que tener demasiadas variables, pues cada muslo de pollo es un mundo distinto, distinta altura, distinto ancho y largo y eso se puede conseguir con un programa informático, pero pensé en que sería demasiado complejo o simplemente porque soy un analfabeto.
Así que nada, acudí a la sapiencia del internet y busqué y éste es el resultado:
"Se elaboran o deshuesan, con tijeras u otros instrumentos de mano accionados por aire comprimido. Al igual que en la operación de deshuesado de pechugas, los trabajadores dedicados a esta tarea deben eliminar el exceso de grasa y la piel con tijeras. Las temperaturas en el área de trabajo puede oscilar entre los 4 y los 7 °C. A pesar de que los recortadores pueden utilizar guantes forrados, el enfriamiento de las manos restringe la circulación sanguínea, aumentando así la acción de los agentes de estrés ergonómico".
Y acerté, acerté casi de pleno, me faltó lo del aire comprimido, que si lo llego a pensar dos veces, seguro que acierto. Pues nada, se deshuesa con la mano y con buen aparataje y lo sobrante, léase la piel y la grasa, directamente al cubo, para después estrujarlo y que salga el Avecrem, como decía el anuncio: "Avecrem a mano, a mano". ¡Qué asco!.
Pues nada ya estoy contento, hoy aprendí una cosa más, la enseñanza de como se deshuesan los muslos de pollo. Aunque pensándolo bien, quizá se pueda aplicar a los humanos, cuando se mueren. Para ahorrar espacio en los ataúdes, que falta nos hace, los cementerios son cada vez más grandes y se extienden como manchas de aceite. Los ataúdes en cambio de ser del tamaño de una persona, pasarían a ser del tamaño de una pelota o de un estuche pequeño o mediano, que es lo que más o menos ocupa una persona completamente deshuesada. Ahorro de espacio, que se llama y en un nicho cabrían unas 50 pelotas o estuches o más de personas deshuesadas. La idea está y sólo queda llevarla a la práctica y quién sabe, a lo mejor dentro de poco, me véis montando un chiringuito de deshuese en el cementerio más próximo.




















Lo valiente es efímero

 Lo valiente es efímero

no se puede ser valiente todo el tiempo

de día, de noche y en todos tus sueños

y por eso y de vez en cuando la vida te hace un regalo

te deja ser valiente y clarividente

te deja ver lo que los demás no ven

lo que hay detrás de esa montaña o de esa curva peligrosa

y sabes lo que nos espera

y si no lo sabes

como ya eres valiente

sabrás adaptarte al medio

y sabrás moverte por arenas movedizas

o por suelos pantanosos llenos de caimanes

y serpientes venenosas

y porque cuando eres valiente

tu cuerpo no pesa y tu alma tampoco

y tu idea es lo único que vale para tí

y para todos los que creyeron en tu idea

pero aún así y todo

pocas veces verás que tu idea ha servido para algo

porque tu idea valiente

tiene fecha de caducidad

y allí en el sitio en que pariste tu idea valiente

habrá un cartel que diga

aquí vivió una de las más hermosas ideas que una persona

 tuvo un día

aquí creció, tuvo ramas y hojas,

pero sus hojas eran caducas y fugaces

y de aquella hermosa idea

sólo ha quedado el cartel.


















¿Balance de todo lo vivido?

 

¿Balance de todo lo vivido?

Pues que me quedaría en cero, tal y como empecé y en pañales y cagado y meado. La única diferencia que le doy al asunto, es que de aquellas, como se decía...tienes toda la vida por delante y en cambio ahora, casi toda la tengo por detrás y por eso uno se dedica a repasar sus trapos sucios, a airear asuntos irrespirables, a disfrutar y como un poseso de tus mejores recuerdos, a banalizar lo que en aquél momento era a vida o muerte y como se puede ver y porque aún sigo vivo, es que escogí la opción A, la que ponía vida. La opción muerte la escogí algunas veces (muy pocas) y siempre con la intención de ser más víctima de lo que era en aquél momento o sea para dar más pena que otra cosa y entonces y realmente en mi historial vital, apareció poquísimas veces. La muerte así como fuertemente sentida y deseada y como única salida, la sentí como dos veces y en ninguna de esas dos veces, tuve el atrevimiento ni las agallas de llevarla a la práctica. Y menos mal y menos mal que soy bastante cobarde y fuí aplazando esa decisión tan horrible y traumática.

Figuraros sólo una cosa: ahora mismo no estaría aquí escribiendo cosas pseudo filosóficas que no van a descubrir nada nuevo. La vida o la muerte o la medio vida o la medio muerte y ¿espero o no espero a que venga la muerte? o ¿simplemente sigo viviendo hasta donde el cuerpo me dé y la mente siga más o menos clara?. Está muy claro, que yo he escogido la segunda opción, la de seguir viviendo mientras respiren mis pulmones y mi mente sepa quién soy yo.

Claro que me olvidaré de cosas y perderé muchos detalles que en su momento fueron muy importantes, pero me acordaré de otros que también lo fueron y que hasta ahora nunca tuve el suficiente tiempo de poder reparar en ellos. Por tanto y digamos lo que digamos, siempre tienes la opción de escoger la visión optimista sobre la vida. Te quitan esto, pero tienes esto otro y lo único que tienes que saber hacer es a adaptarte a que te falte esto pero teniendo muy claro que tienes esto otro. Y si eso te molesta...pues te jodes y si te sigue molestando...pues te joderás dos veces. Y así hay que seguir...y hasta que te deje de molestar totalmente.












"HOJAS DE HIERBA"


 Por culpa de este libro...en primer lugar empecé a leer y después a escribir poesía. Fue hace 40 años y me acuerdo de aquellos días en que empecé a descubrir la poesía.

Pero después...todo quedó en la lectura de éste libro y en haber escrito cuatro poemas sueltos. Más tarde vino la vorágine de la vida: acabar la carrera, estudiar oposiciones, currar como un desgraciado de noche y de día, casarme y contento de hacerlo, tener tres hermosos hijos, seguir currando como un pendejo y así y como el que no quiere la cosa, hasta aquí hemos llegado.
Llegué hace 9 años y cuando cumplí 56 años del ala. Ahora mismo y releyendo este escrito, han transcurrido 14 años (estamos en 2.026). Bueno, hubo un gran acontecimiento que movió todos mis cimientos vitales: ese año ingresé y de motu propio, en un loquero que estaba medio escondido en un precioso pinar en las afueras de Barcelona (un loquero camuflado y como si fuera un chalet más de aquella urbanización). Me encerraron durante un largo mes. Y allí una psicóloga me hizo escribir toda la historia de mi vida y yo cumplí como un valiente y allí dentro escribí parte y al salir de allí, lo seguí haciendo y aún ahora, lo estoy haciendo.
Salí del loquero, nuevo y reluciente y con ganas de comerme la vida y de no desaprovechar nada.
Seguí escribiendo y de cada vez lo hacía más horas. Hasta hubo días en que escribía 16 horas seguidas. Después pude ir bajando el ritmo y para no volverme más loco de lo que estaba.
Y una cosa trae a la otra y el escribir me trajo más necesidad de lectura.
Y poco a poco me fuí pronunciando hacia la Poesía. Y leo y escribo y me sumerjo entre poemas míos y ajenos.
Pero a lo que iba al principio:
La culpa de todo la tiene Walt Whitman y su maldito libro "Hojas de Hierba"

-SI YO FUERA TÚ-


Si yo fuera tú,
no sería yo,
seríamos tú y yo,
y seríamos dos,
uno más otro
o uno con el otro.
Y si tú fueras yo
te darías cuenta
de que tampoco soy para tanto
salvo claro está
si me quieres hasta el infinito
y entonces hiciera lo que hiciera
te dirías toda convencida
seguro que él no lo hizo
lo conozco lo suficiente
y porque como ahora vivo dentro de él
sé que la maldad no está dentro de sus actos.
Si yo fuera tú
me podría pasar lo mismo
y borraría todos tus antecedentes penales
y me ofrecería como coartada...
oiga agente
yo a esa hora y en ese día
ella estaba conmigo
y porque si te fueran a condenar a tí
también yo sería condenado.















¡A GALERAS A REMAR!

  Tengo ejércitos dentro de mi cabeza que desfilan todos los días por mi calle. Tengo jueces con toga que antes se hacían los neutrales y ah...