Hay días en que te despiertas
desajustado, incompleto y desestructurado
como si te faltara algo importante
y que no eres capaz de saber lo que es.
Podría ser una simple palabra
a la que le falta una sílaba o una letra
o un hecho que se ha muerto mientras dormías
y como si te hubiera quedado pendiente
darle un final adecuado
o podría ser parte de un deseo confuso e incompleto
que de momento no se ha ofrecido ante tí
y porque hoy no le apetece que tú le preguntes
¿cual es tu deseo?.
Hay días
en que sientes que tienes algo pendiente
hay un sabor de boca a interrogación
hay un olor a cajón vacío
pero al fondo
hay un trozo de papel arrugado
y ahí es donde está escrito
lo que quieres saber.
Pero en días así
es mejor dejar de insistir
el día no te dirá nada
y te dormirás con la misma pregunta de la mañana
¿qué le hice yo al día para que me trate así?.

No hay comentarios:
Publicar un comentario