Ojalá tuviera fuerzas para decirte
¡vente! o yo me voy contigo
y dejar atrás todos mis tormentos y marrones
y hacer juntos un nido en la rama más alta de un árbol
con buenas vistas al mar
y escuchando el rugido del Atlántico.
Pero la vida se basa en hechos y decisiones
y soy plenamente consciente
y ahora y más que nunca,
que mis hechos mandan sobre lo demás.
Los hechos te definen como persona
y hoy en día y gracias a mis decisiones
puedo hablar de los hechos que me identifican como persona.
Y en mi historia personal hay un poco de todo
hay amores que nunca podré olvidar
hay otros, que lo mejor sería olvidarlos
hay amigos que lo fueron todo
y ahí siguen incrustados,
pero sólo dentro de mi memoria
y porque entre otras cosas
mis hechos no fueron consecuentes
con mis sentimientos hacia ellos
y ahora cuando pienso en ellos
hasta me entran ganas de llorar.
Pero así soy yo
y uno debe quererse tal como es.

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