Qué vanidad imaginar que puedo darte todo, el amor y la dicha, itinerarios, música, juguetes. Es cierto que es así: todo lo mío te lo doy, es cierto, pero todo lo mío no te basta como a mí no me basta que me des todo lo tuyo. Por eso no seremos nunca la pareja perfecta, la tarjeta postal, si no somos capaces de aceptar que sólo en la aritmética el dos nace del uno más el uno. Por ahí un papelito que solamente dice: Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte. |
Julio Cortázar
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Tan importante es aparecer como darse por desaparecido. Tan importante es difuminarse en el aire fresco de la mañana, que levantarte de madr...
-
Y esto que os digo ahora, ha pasado muchas veces a lo largo de la historia y por tanto, no puede ser achacable a una simple casualidad. Y e...
No hay comentarios:
Publicar un comentario