Y entonces todo aquello que en su día nos hizo felices


 Y entonces todo aquello

que en su día nos hizo felices

¿habrá que quemarlo?

o ¿simplemente, dejar que siga su propio curso?

o ¿volver a los mismos sitios

donde la felicidad nos desbordó?

y comprobar que no hay la misma luz que antes

que los campos sembrados de viña, centeno y maíz

ahora son edificios, aceras y coches

que se pelean por encontrar un aparcamiento

que aquél viejo molino derruído

que tanto era para nosotros

ha sido sustituído por un comercio que vende motos

y que aquél camino o sendero

por donde se bajaba a la playa

ahora es parte de un proyecto urbanístico

que nunca sabrá que allí cogíamos castañas

o moras o higos o algún racimo de uvas

y que bebíamos agua fresca de una hermosa fuente

y donde se quedaron las risas y carcajadas 

que resonaron entre sus muros de piedra.

Pues todo esto

estará bajo tierra

y en un rincón de nuestra memoria.














BEGOÑA ABAD


 

Llevo toda la vida intentando estar en el lado bueno de la historia.


 Llevo toda la vida intentando estar en el lado bueno de la

 historia.

Mejor dicho llevo toda la vida intentando estar 

en el lado que yo identifico como bueno 

porque el malo, sé que también existe 

mejor dicho, hay muchas otras historias que son malas

o perversas o llevan demasiada mala intención.

Lo que quiero decir

es que no me creo poseedor de la verdad

de la verdad de la buena

porque sencillamente bandeo de un lado al otro

y a veces ando por el filo del lado bueno

y haciendo equilibrios

y para no caer al vacío

y en otras, 

me siento poseído por la maldad más obsesiva.

A la bondad la sitúo en un campo lleno de amapolas

y a plena luz del día

y a la maldad la coloco en un callejón sin salida

y siempre es de noche y llueve a mares

y por mucho que grites nadie te podrá escuchar

la maldad es soez y es solitaria

se mastica con suma paciencia

y se deglute con hambre atrasada

y cuando no tiene contrapeso

la maldad te intoxica

y te envenena.

Y ¿donde está el punto medio?

pues puede que esté en el rocío de la mañana.
















Margaret Atwood


 "Yo existo en dos lugares,

aquí y donde tú estés".

Elvira Sastre

  "La felicidad es tan sencilla... ¿Por qué nos empeñamos en volverla inalcanzable? Son los pequeños gestos, los detalles, los que comp...