Uno de mis rincones preferidos de mi querido y añorado, Santiago de Compostela. Aunque todo hay que decirlo, la foto no es ni mucho menos lo que refleja la realidad. La realidad es cuando menos, ¡que apabullante!. Creo que al pasar por ese rincón, siempre tuve las mejores ideas que podía tener y digo, que podía tener y porque posteriormente y años más tarde, pude comprobar que tampoco habían sido unas ideas tan alucinantes. El término más justo sería decir que allí tuve mis ideas más delirantes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario