Todo lo que sube
tarde o temprano, acabará bajando
y lo hará con mayor velocidad y profundidad
y uno, como yo, que de previsor no tiene nada
cuando está subiendo
siempre quiere subir más
y mantenerse allí arriba
el máximo tiempo posible
y lo que vendrá después
es un problema que vendrá después
y que ya me las arreglaré
para amortiguar el golpe que sí o sí llegará.
Ante todo soy un vividor de grandes momentos
quiero exprimirlos hasta su última gota
y disfrutar de su olor y sabor
pero mantener en el tiempo ese estado
es imposible para un pobre ser humano
y por eso un día me despierto acongojado,
muerto de miedo, confuso, aturdido,
amordazado por mi propia impotencia
y triste porque se acabó la euforia
de los buenos y mejores momentos.
Vendrá una época muy mala
acariciaré la depresión con mis dedos
buscaré rincones donde llorar
me adaptaré al subsuelo
me iré a vivir a una cueva
y allí permaneceré hasta que cambie mi ánimo.
Y un día y sin saber el como y el porqué
la luz volverá a mí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario