PEDRO SALINAS


 

Idea Vilariño (dedicado a Onetti, que fue su amante, después de que se separaran)

Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré donde vives
con quién
ni si te acuerdas.











Javier Gilabert


 

Entonces, todo esto será.

 Entonces

todo esto será

y será porque será

y será porque me da la gana

o porque me sale de dentro

o porque quiero romper tanta oscuridad

y que la luz penetre en vertical

y rompiendo espacios donde manda lo lúgrube y tedioso

y donde domina el aburrimiento y las fuerzas del mal.

Ahora no espero mucho de los demás

antes, era al revés

y esperaba tanto de los demás

que me lanzaba sin miedo

y esperando que los demás siguieran mis pasos

pero en el último momento

miraba hacia atrás y no había nadie

y así me pasó una y otra vez

y con la insistencia de un martillo pilón caía al suelo

y me levantaba de nuevo con el mismo entusiasmo

y porque estaba convencido que tarde o temprano

habría alguien que siguiera mis pasos.

Pero no fue así

nunca nadie me siguió

y hasta en mis mejores sueños

los demás siempre se quedaron atrás

y porque debieron pensar

que le pasa a éste tío

acaso le gusta tanto el color de la sangre

y que el suelo se tiña de rojo púrpurina

o de rojo pasión

el cual es mi color preferido.

Y yo les contestaría que sí

que me gusta el color y el olor de la sangre fresca

que me entusiasma  su sabor metalizado y oxidado

pero que no me consideren un friki de la sangre

ni siquiera me divierte que me muelan a palos

y porque de masoquista tengo muy poco

no soy masoquista, ni soy violento

pero en cuanto voy a ello

y sea lo que sea

me pongo una máscara y mi traje de luces

y voy a lo que voy

y si la violencia se pone por el medio

también iré a por ella.

No creo en los fantasmas del pasado

pero sí creo en los fantasmas del día a día

de esos que abundan cuando deja de llover 

y salen a la calle vestidos de fantasmas

y como caracoles que son,

sacan sus cuernos al sol.














 

PEDRO SALINAS