Mejor que no me busque a mi mismo
en bosques que no conozco
porque seguro que me perderé
mi sentido de orientación es el de una brújula desorientada
y demenciada
que da vueltas sobre si misma
y porque los polos no ejercen sobre ella
la fuerza de su atracción.
Y entonces
pienso en guíarme por los astros
pero los astros hace tiempo que han perdido la fe en mí
y ya no me acompañan como me acompañaban antes
y cuando me guiaban por los senderos más oscuros:
la luna se ponía más intensa
y me ayudaba para no tropezar con la siguiente piedra
la estrella polar emitía señales intermitentes como un faro sideral
y Júpiter me decía al oído
por ahí, vas bien
y por ahí, vas mal
y ten cuidado ahora
porque vienen terrenos pantanosos
o te vas a encontrar un profundo precipicio
por el que te matarás seguro.
Y hasta Saturno me dormía en un sueño plomizo
cuando deseaba dormir.
Los astros siempre tuvieron mucha influencia sobre mí
y siempre intentaron llamar mi atención
que si las constelaciones imitando formas de animales
que si los satélites dando vueltas sobre un planeta
que si los meteoritos demostrando su poder maléfico
que si las estrellas fugaces surcando olas espaciales
que si la luna dando brillo a nuestra vida
que si la cara oculta de la luna protegiendo su profundo misterio
que si los agujeros negros y de gusano
comunican nuestro mundo con otras dimensiones
que si la guerra entre los mundos
y si habrá una invasión de extraterrestres
que puede que vengan en son de paz
o que vengan armados hasta los dientes
que si se puede vivir o no en Marte o en Júpiter o en Saturno
que si en uno de estos planetas se quedara a vivir el hombre
¿cuanto tiempo le quedará de vida a dicho planeta?.
Por dentro tenemos genes destructores
que lo quieren liquidar todo
y tanto poder tiene ese gen
y hasta nosotros mismos podemos desaparecer del mapa
al apretar el botón nuclear.
No solo el posible enemigo
se convertirá en polvo espacial contaminado
sino que también
nosotros podemos formar y ser parte de él.
A veces el fuego amigo
se puede convertir en tu peor enemigo.
Y precisamente en el caso de los seres humanos
no somos la excepción a esa regla.
y entonces
la puñalada por la espalda la tienes asegurada
aunque también el falso amigo te puede obsequiar
con un mordisco en la yugular
y pasarás a ser un vampiro más.
Al final
habrá inmensos ejércitos de vampiros
que arrasarán cualquier forma de vida
y el día se acabará convirtiendo en noche
y toda nuestra energía será donada
por la sangre y por la Luna de sangre.
Volaremos como Murciélagos
seremos pájaros de mal agüero
como cuervos negros
o seremos un ejército de almas en pena
buscando que alguien nos quiera.
Mejor que no me busque en bosques que no conozco
porque seguro que me perderé
mi sentido de orientación es el de una brújula desorientada
y demenciada
que da vueltas sobre si misma
y porque los polos no ejercen sobre ella
la fuerza de su atracción.
Y entonces
pienso en guíarme por los astros
pero los astros hace tiempo que han perdido la fe en mí
y ya no me acompañan como me acompañaban antes
y cuando me guiaban por los senderos más oscuros:
la luna se ponía más intensa
y me ayudaba para no tropezar con la siguiente piedra
la estrella polar emitía señales intermitentes como un faro sideral
y Júpiter me decía al oído
por ahí, vas bien
y por ahí, vas mal
y ten cuidado ahora
porque vienen terrenos pantanosos
o te vas a encontrar un profundo precipicio
por el que te matarás seguro.
Los astros siempre tuvieron mucha influencia sobre mí
y siempre intentaron llamar mi atención
que si las constelaciones imitando formas de animales
que si los satélites dando vueltas sobre un planeta
que si los meteoritos con su poder maléfico
que si las estrellas fugaces sucando olas espaciales
que si la luna dando brillo a nuestra vida
que si la cara oculta de la luna con su profundo misterio
que si los agujeros negros y de gusano
comunican nuestro mundo con otras dimensiones
que si la guerra entre los mundos
y si habrá una invasión de extraterrestres
que si se puede vivir o no en Marte o en Júpiter o en Saturno
que si en uno de estos planetas se quedara a vivir el hombre
¿cuanto tiempo le quedará de vida a dicho planeta?.
Por dentro tenemos genes destructores
que lo quieren liquidar todo
y tanto poder tiene ese gen
que hasta nosotros mismos podemos desaparecer del mapa.
No solo el posible enemigo
sino que también
nosotros podemos desaparecer con él.
A veces el fuego amigo
se puede convertir en tu peor enemigo
y entonces
la puñalada por la espalda la tienes asegurada.