Creo que ahora si empezara de nuevo
físicamente, querría ser más cachas
pero no de músculos hipertrofiados y hormonados
sino más músculoso tipo fibroso,
más fino, más delgado, más tensado
y bien entrenado para que pudiera llegar muy lejos,
muy lejos. lo que es para mí
y teniendo en cuenta que no se va la vida en eso
lo que es lejos para mí es tan relativo
como lo es para otros estar a medio metro.
En resumen, querría ser un cachas fibroso,
y tan rápido de reflejos como lo he sido
(creo que es mi cualidad física principal)
que está a años luz sobre las otras.
Por eso siempre me encantaron los depotes
donde los reflejos dominaban el juego
el pin pong, el tenis, el padel, ser portero de fútbol
o ser base en baloncesto
tampoco mi estatura me daba para más
y por eso y también me pediría más altura.
Lo de ser más guapo no me lo pediría
y porque es imposible ser más guapo.
De mi cara no cambiaría nada, bueno
tener más pelo y lucir melena de viejo,
aunque en realidad nunca me han gustado
los viejos con moño o con coleta pequeña y corta
y porque cuando hablan
me parecen todos gilipollas
y no sé que tiene que ver una cosa con la otra,
pero es un apunte que hago.
Los viejos tipo coleta corta,
cuando hablan dicen lo que es obvio
pero lo dicen de una manera paternalista y estúpida
y como si los demás, fuerámos cortos
y entonces se sienten obligados a darnos una lección magistral
sobre lo más obvio
y por ejemplo vas a manifestarte contra algo
y hacen una disertación del porqué hemos ido hasta allí
y como si cada uno no supiera porque y para que ha ido.
Los viejos de coleta corta
van saludando a diestro y siniestro
conocen a todos y además les encanta
repartir bendiciones con sus manos y con sus sonrisas.
Con su puta coletita de mierda
se consideran los reyes del mambo
y se ven guapos ante el espejo
y se sienten poderosos
y porque como conocen a todos
hacen política por lo bajines
y de alguna manera pueden manejar todo tipo de cotarros.
Casi nunca dan la cara
y si hay un problema
le echan la culpa a otro.
Carecen de conciencia
y son de los que te dicen sí en tu cara
y te das la vuelta y están diciendo lo contrario.
No son de fíar ni de darles mucha confianza.
Mantener la distancia con ellos
sería lo primero que habría que hacer.
A mi no me cuesta mucho
y porque como me caen tan mal de entrada,
esa distancia está ganada nada más ver su patética coletilla de
chichinabo.
Y nada de que vamos hacer piña los dos
y porque tarde o temprano sentirás como entra el filo de su
navaja
por tu espalda
y porque son tan mierdas
que nunca asumirán sus equivocaciones
y serán otros o serán unos extraterrestres que vinieron hace un
día en un ovni
pero ellos, desde luego, no lo son.
La puta coletilla de los cojones
los hace ser más cobardes, más embusteros
y mucho más mentirosos.
La mentira alimenta su coleta
la mentira, la estúpidez que tienen encima,
la envidia que tienen hacia otros
y poseen el falserío que tienen todos los idiotas
y la maldad que llevan acumulada
desde el día de su nacimiento
y todo esto, se junta y explota
y sino explota, hará un cortocircuito
que hará que arda su puta coleta.
Pero a su alrededor siempre tienen a alguien
que está preocupado o preocupada por él
y porque éste tipo de sujetos
también son especialistas en inventarse historias
donde ellos siempre van de víctimas
y además, como ellos siempre se defendieron con su labia
siempre se escucha a su alrededor,
¡pobrecito! y con la buena persona que es
no sé porque le tiene que pasar siempre a él.
y piensas a ésta ya le tiene comido el coco
y ya sabes que será un miembro más de su secta demoníaca y
maléfica.




