MI MEMORIA PERDIDA

 Que no

que no soy el que vosotros créeis que soy 

mirad a la nada

y quizá ahí, me podéis encontrar

sobrevivo entre la nada y el vacío de la noche

me duermo sobre en el borde de un agujero negro

y pienso que mañana será otro día

y para no sentirme hundido del todo.

Me levanto despacio

me tomo un rico café con leche

veo desde mi ventana, hacia afuera

y para ver como se presenta el día

y si todo está despejado

y si va tocar andar bajo las sombras.

Ahora y dada mi edad

también observo si tengo el coche cerca

pues desde hace un tiempo

ni me acuerdo donde lo he dejado ayer

y cuando tengo prisa eso me desquicia

y porque me toca andar como un gallo sin cabeza

y buscando pistas que ayuden en algo a mi vieja memoria

y ahí, ya viene la confusión total y absoluta

y ayer lo dejé aparcado en esa calle

y cuando llego a ese determinado sitio

mi coche no está allí

y entonces pienso en otros posibles sitios

y por desgracia y de cada vez

tengo menos aciertos.

Y para mí

todo esto que ahora os cuento

son pequeñas derrotas

que yo percibo como grandes

y porque dentro de mi cerebro

son olvidos que de cada vez, me duelen más.

Y eso que vivo en un pequeño pueblo de 8.000 habitantes

y por tanto las distancias no son tan importantes

y por tanto, en media hora más o menos 

he visitado todo el abanico de posibilidades

y al final lo acabo encontrando, sí o sí.

Alguna vez no lo encontré

y eso me hizo pensar

que como no lo había cerrado con llave

y porque nunca lo cierro y no sé muy bien porqué

pero yo veía a otro tío sentado al volante

y dirigiéndose a una playa de la Isla a pasar el día.

Menos mal

volví a pensar

que no funciona el aire acondicionado

y porque tengo pendiente una carga de gas.

Porque si no, ya veía al tío

montado de nuevo en mi coche 

y dirigiéndose a algún lugar donde pudiera pasar la noche. 

Y como ahora, 

estamos en pleno verano

y donde la población de ésta pequeña isla

se multiplica por tres o por cuatro

mi coche pasaría a engrosar las filas

de los coches robados y que se han dado por desaparecidos

y como si en una isla se pudieran perder.

Pero claro,

con tíos tan empanados como yo

todo es susceptible de que se pueda perder

y porque previamente

no he podido actualizar mi memoria

y así, ponerla al día.











 Que no

que no soy el que vosotros créeis que soy 

mirad a la nada

y quizá ahí, me podéis encontrar

sobrevivo entre la nada y el vacío de la noche

me duermo sobre en el borde de un agujero negro

y pienso que mañana será otro día

y para no sentirme hundido del todo.

Me levanto despacio

me tomo un rico café con leche

veo desde mi ventana, hacia afuera

y para ver como se presenta el día

y si todo está despejado

y si va tocar andar bajo las sombras.

Ahora y dada mi edad

también observo si tengo el coche cerca

pues desde hace un tiempo

ni me acuerdo donde lo he dejado ayer

y cuando tengo prisa eso me desquicia

y porque me toca andar como un gallo sin cabeza

y buscando pistas que ayuden en algo a mi vieja memoria

y ahí, ya viene la confusión total y absoluta

y ayer lo dejé aparcado en esa calle

y cuando llego a ese determinado sitio

mi coche no está allí

y entonces pienso en otros posibles sitios

y por desgracia y de cada vez

tengo menos aciertos.

Y para mí

todo esto que ahora os cuento

son pequeñas derrotas

que yo percibo como grandes

y porque dentro de mi cerebro

son olvidos que de cada vez, me duelen más.

Y eso que vivo en un pequeño pueblo de 8.000 habitantes

y por tanto las distancias no son tan importantes

y por tanto, en media hora más o menos 

he visitado todo el abanico de posibilidades

y al final lo acabo encontrando, sí o sí.

Alguna vez no lo encontré

y eso me hizo pensar

que como no lo había cerrado con llave

y porque nunca lo cierro y no sé muy bien porqué

pero yo veía a otro tío sentado al volante

y dirigiéndose a una playa de la Isla a pasar el día.

Menos mal

volví a pensar

que no funciona el aire acondicionado

y porque tengo pendiente una carga de gas.

Porque si no, ya veía al tío

montado de nuevo en mi coche 

y dirigiéndose a algún lugar donde pudiera pasar la noche. 

Y como ahora, 

estamos en pleno verano

y donde la población de ésta pequeña isla

se multiplica por tres o cuatro

mi coche pasaría a engrosar las filas

de los coches robados y que se han dado por desaparecidos

y como si en una isla se pudieran perder.

Pero claro,

con tíos tan empanados como yo

todo es susceptible de que se pueda perder

y porque previamente

no he podido actualizar mi memoria

y así, ponerla al día.

VENCEDORES Y VENCIDOS

 Yo sé

que algún día

alguien me dirá

pero tío ¿qué estás haciendo?.

¿Escribes por instinto primario

escribes para calmar tus ansias más viscerales

y así, sentirte un poco mejor que antes

o escribes porque así te lo dictan tus sentimientos

y pensamientos?

Y no habrá paz dentro de mí

mientras los mantengas en tiempo de espera

y porque no hay un orden predeterminado

que diga, ahora te toca a tí y no al siguiente.

En mi vida tiene que haber mucha espontaneidad

y a lo mejor el último de la fila

pasa a estar de primero

y mientras el que estaba de primero

pasa a engrosar las filas de ese ejército no clasificado

y a formar parte de todos esos millones de personas

que jamás fueron clasificadas

y porque no fueron valorados como tocaba

o lo fueron, pero que a nadie les importaba como eran 

o dejaban de ser

y es que  al fin y al cabo

eran una masa de seres mediocres

o un ejército de desesperados desamparados

que no cuajaban ni en un lado, ni en el otro,

que les decían

ahora os toca votar

y lo hacían sin apenas pensar

en sus consecuencias venideras

y ahora es la hora de tener que mataros entre vosotros

y para ello le montaban una guerra con toda su parafernalia

 bélica

y cada parte con su bandera patriótica

y matando al enemigo que en teoría les habían creado a su

 medida.

Después el vencedor

imponía sus reglas de juego

y entre otras cosas

no sé podía hablar otro idioma

que no fuera el de los vencedores

ni estar en otro ejército que no fuera el suyo

ni pertenecer a otra historia que no hablara de ellos y de su

 poderío

En general son más jodidos los vencedores que los vencidos

se sienten más poderosos como fuerza bruta sanguinaria

y el simple hecho de sentirse así, les pone y los pone cachondos

y venga desfiles militares a todas horas y todos los días

y aquí entra nuestra santa madre Iglesia

y por eso meten a algún avispado obispo

como parte de sus desfiles

y al mismo tiempo que admiten al ejército en sus procesiones

y así, hacen un intercambio de piezas

y para nuestra desgracia

casi todas encajan o acaban encajando.

Y no le he dicho antes

pero yo soy parte de ese ejército que ha sido vencido

y que ahora está en proceso de reconstrucción.

En general no me gustan ni mucho ni poco

los vencedores

y porque en general se hacen pequeños tiranos

que siguen los designios de otro gran dictador 

y que suele ser, más descerebrado que todos ellos juntos

ellos obedecen a base de consignas y rollos patrióticos

que la televisión les va vomitando cada día.

Mientras el vencido, como yo,

ponemos cara de cordero degollado

y por puro instinto de supervivencia

y parecemos que somos

pero en realidad, no lo somos.

Durante un tiempo

nos esconderemos en cualquier rincón del mundo

nos moveremos en absoluto silencio

más tarde nos haremos célula viviente que va creciendo

y mucho más tarde

pediremos que todos nos levantemos y nos rebelemos.

Y siempre ha sido así

y me temo, que así seguirá siendo.

Aclaro 

que a veces el vencido

y con el delicado paso del tiempo

acaba venciendo al vencedor.

Y entonces es cuando te preguntas

¿para qué, tanta muerte en vano?














 Yo sé

que algún día

alguien me dirá

pero tío ¿qué estás haciendo?.

¿Escribes por instinto primario

escribes para calmar tus ansias más viscerales

y así, sentirte un poco mejor que antes

o escribes porque así te lo dictan tus sentimientos

y pensamientos?

Y no habrá paz dentro de tí

mientras los mantengas en tiempo de espera

y porque no hay un orden predeterminado

que diga, ahora te toca a tí y no a mí.

En mi vida tiene que haber mucha espontaneidad

y a lo mejor el último de la fila

pasa a estar de primero

y mientras el que estaba de primero

pasa a engrosar las filas de ese ejército no clasificado

y a ser parte de todos esos millones de personas

que jamás fueron clasificados

y porque no fueron valorados como tocaba

o lo fueron, pero que a nadie les importaba como eran 

o dejaban de ser

y es que  al fin y al cabo

eran una masa de seres mediocres

o un ejército de desesperados desamparados

que no cuajaban ni en un lado, ni en el otro,

que les decían

ahora os toca votar

y lo hacían sin apenas pensar

en sus consecuencias

y ahora es la hora de tener que mataros entre vosotros

y para ello le montaban una guerra con toda su parafernalia

y cada parte con su bandera patriótica

y matando al enemigo que anteriormente les habían creado.

Después el vencedor

imponía sus reglas de juego

y entre otras cosas

no sé podía hablar otro idioma

que no fuera el de los vencedores

ni estar en otro ejército que no fuera el suyo

ni pertenecer a otra historia que no hablara de ellos

En general son más jodidos los vencedores que los vencidos

se sienten más poderosos como fuerza bruta sanguinaria

y el simple hecho de sentirse así, les pone y los pone cachondos

y venga desfiles militares a todas horas y todos los días

y aquí entra nuestra santa madre Iglesia

y por eso meten a algún avispado obispo

como parte de sus desfiles

y al mismo tiempo que admiten al ejército en sus procesiones

y así, hacen un intercambio de piezas

y para nuestra desgracia

casi todas encajan o acaban encajando.

Y no le he dicho antes

pero yo soy parte de ese ejército que ha sido vencido

y que ahora está en proceso de reconstrucción.

En general no me gustan ni mucho ni poco

los vencedores

y porque en general se hacen pequeños tiranos

que siguen los designios de otro gran dictador 

y que suele ser, más descerebrado que todos ellos juntos

ellos obedecen a base de consignas y rollos patrióticos

que la televisión les va vomitando cada día.

Mientras el vencido, como yo,

ponemos cara de cordero degollado

y por puro instinto de supervivencia

y parecemos que somos

pero en realidad, no lo somos.

Durante un tiempo

nos esconderemos en cualquier rincón del mundo

nos moveremos en silencio

más tarde nos haremos célula viviente

y mucho más tarde

pediremos que todos nos levantemos y nos rebelemos.

Y siempre ha sido así

y me temo, que así seguirá siendo.

Aclaro 

que a veces el vencido

y con el paso del tiempo

acaba venciendo al vencedor.


A VECES, HASTA LLEGO A PENSAR...

 Y hoy son las 5 de la mañana

del día 5 del mes de Julio del año 2.026

y ya no sé que hacer

o si debo intentarlo de nuevo

o que simplemente quiero hacer que hago algo

o dejar que todo fluya dentro de mi mente.

Porque a las 5 de la mañana

no son horas para juzgar a nadie

ni para valorarlo adecuadamente

y presentar argumentos

y documentos

que me den la razón un poquito más o menos.

La verdad es que a las 5 de la mañana

me da igual lo que piensen de mí

y porque me preocupan más otras cosas.

A las 5 de la mañana

me preocupa más el no estar durmiendo

y aquí me véis

haciendo el payaso

y diciendo un buen montón de tonterías

buscando argumentos para hundirme un poco más

y para después decir

que no sé porqué estoy en el instalado en el fondo de un pozo

y entonces las depresión recorre todo mi podrido cerebro

y todo se va llenando de oscuridad más densa y más palpable

y mientras tanto seguiré viviendo en mis tinieblas

y caminaré sólo y hablaré sólo

y me masturbaré sólo y sólo con mi mano

y con cuatro pensamientos guarros que ensuciarán un poco

 más mi vil mediocridad

y a mi alma que ya venía negra de fábrica

le añado esta dosis de más oscuridad

y al final el resultado final de mi visión del mundo 

será la de un paisaje apocalíptico

casas destruídas y derribadas

escombros de edificios derrumbados

calles desoladas y sin perros que ladren

y sin seres humanos que hablen o griten,

y de vez en cuando sale una rata a pasear

y te mira con cara de ¿que estás haciendo aquí?

éste no es tu sitio y en cambio, sí que es el mío

yo  nací en la otra calle, en la paralela 

y en una camada de 20 ratas

y conozco por donde se puede llegar antes a cualquier sitio del

 barrio

conozco sus secretos y sus ecos y sus inmensos silencios

y además sé como funciona toda su maquinaria

y sé que tecla tengo que tocar

y para no tener que lastimar a nadie más

que en principio, no pretenda lastimar.

Yo sé donde se esconde cada uno

y porque eligió esconderse

y no enfrentarse al problema que tiene delante

Conozco sus razones

otra cosa es que las comparta

pero en realidad

¿yo quién soy para estar diciendo esto?

soy sólo una rata que ahora mismo

se encuentra perdida en medio de tanta destrucción.

Y yo al mismo tiempo, pienso

que no soy de éste barrio

miro a mi alrededor y todo es caos

y ésta vez sí que me lo pregunto yo a mí mismo

¿qué hago aquí en un barrio que no conozco

y al que ni siquiera le he cogido cariño?

y sin amor no vamos a ir a ningún lado

y sin aprecio, mucho menos

y entonces me veo obligado

a salir de ese círculo vicioso

donde hasta ahora, 

estaba viviendo

y ahora mismo, doy un salto mortal

y ya no estoy en ese barrio

pero siento una soledad manifiesta

que me devora por dentro

y he saltado de plano

y tampoco me gusta este panorama

y estoy en una esquina del universo

tranquilamente sentado

contemplando el todo

y abrazando la nada

y siento como el silencio sideral llena mi existencia.

Y no estoy en ese barrio

pero tampoco estoy en otro

y no soy una rata inmunda

pero a veces hasta llego a pensar

que soy más rata que humano.





LO QUE TÚ ME PROPONES

Lo que tú me propones

y aunque de momento, no me lo hayas dicho

yo sé que está encima de la mesa

y entonces al final, serás tú o la nada

y yo no estoy en el mismo proceso

pienso en otro futuro al tuyo

y de momento en él

y cuando aterrizo

allí no estás tú.

Desde luego no me siento más libre que tú

quizás me sienta menos dosis dependiente en éste preciso

 momento

y porque soy capaz de ver otras alternativas

es decir, mi futuro no depende de tí

hay también otros factores que se suman o se restan

o se dividen o se multiplican

y para dar el mismo resultado final

no estás en mis planes de futuro.

No soy tan bello como tú me piensas

ni tan frágil como el cristal que nos separa

ni tan listo ni tan decidido como tú me hayas creado

procuro tener un poco de todo

y porque estoy convencido

que todo tiene su momento

y sino es hoy, será mañana o el año que viene,

pero que tarde o temprano, será igualmente.

Yo no puedo pedirte más paciencia

y en base a que el fin merece la pena

y en éste caso que nos compete

si el fin soy yo mismo

debería aclarar

que no me siento cómodo en ese papel de protagonista

es decir

de ser un objetivo final de nadie.

Creo que no me lo merezco

y porque circulamos en planos paralelos

tú con todo lo tuyo,

estás más cerca de como se debe querer

y yo siento que te quiero

pero ese sentimiento no me nubla la vista

y me haga sentir lo que de momento no te puedo dar

no voy a caer rendido en tus brazos

no me vas a ver morir

ni vas oír como mis palabras fenecen

en el preludio de mi muerte

ni podré desearte lo mejor

ni hacerte sentir

que tanto sufrimiento ha merecido la pena.

Lo mío contigo

es amor en diferido

y es consecuencia de mis propias decisiones

pero no me pidas más amor ciego

y porque es imposible que te lo pueda dar.

Yo te he querido hasta los huesos, 

te quise y amado hasta el dolor

y supongo que a mi manera, 

te seguiré queriendo.

Pero no me pidas

mi rendición absoluta

y que me entregue definitivamente

a tus encantos.

Que fácil resulta decir

no me pidas que me rinda antes de tiempo

y decirlo manteniendo la distancia que nos separa

y porque el problema es más de fondo y es mucho más sencillo,

porque hay muchas formas de amar

y reconozco que la mía, es demasiado particular

es un quiero y no puedo, contínuo

es la utopía que ha nacido en mi alma

y que en éste caso, lleva tu nombre

pero mañana no sé como todo esto, será.















DESEOS Y ESTRELLAS FUGACES


 Soy la noche

soy el mundo

soy el mundo de la noche

vivo dentro de una cámara oscura

y desde ella, observo el cielo

veo pasar millones de estrellas fugaces

algunas se apagan nada más empezar

y en cambio otras

perduran más allá del infinito

y vete tú a saber si el mar les apaga sus llamas

o caen en medio de un desierto y será la arena

la que se encargará de hacerlo

o puede ser que antes de tocar el suelo

hayan tomado la decisión

de apagarse automáticamente

y porque al fin y al cabo ¿quién les sigue con la vista hasta su

definitivo  final?.

Pocos, muy pocos, demasiado pocos

y tan pocos que a veces hubo estrellas fugaces

que decidieron tomarse en serio, la opción del suicidio

y así pasar a ser un vestigio de lo que un día fueron 

y  de estrellas brillantes y rutilantes pasaron a ser meteoritos

o rocas sin fuego, sin luz, sin alma y sin ánimos

que deambulan por el espacio sin tener ganas de nada

y que además, ningún ser humano podrá ver 

Y donde se habrán quedado

todos los millones de deseos

que se pedían al ver pasar una estrella fugaz

y ¿cuántos se habrán cumplido?

y ¿ cuántos se habrán quedado colgados en el espacio sideral?

o tocaron tierra y al final, se escondieron en el subsuelo de

 nuestro subconsciente

y ahora son parte de nuestros mejores o peores sueños.

¡Buenas noches a todos!

y que mañana sea un día mejor al de hoy

y que esta noche sea la propicia

para ver miles de estrellas fugaces

paseando su fugacidad de viejo astro.



















 Soy la noche

soy el mundo

soy el mundo de la noche

vivo dentro de una cámara oscura

y desde ella, observo el cielo

veo pasar estrellas fugaces

algunas se apagan nada más empezar

y en cambio otras

perduran más allá del infinito

y vete tú a saber si el mar les apaga sus llamas

o caen en medio de un desierto y será la arena

la que apagará sus llamas

o puede ser que antes de tocar el suelo

hayan tomado la decisión

de apagarse automáticamente

y porque al fin y al cabo ¿quién les sigue con la vista hasta el final?.

Pocos, muy pocos, demasiado pocos

y tan pocos que a veces hubo estrellas fugaces

que decidieron tomarse en serio, la opción del suicidio

y así pasar a ser un vestigio de lo que un día fueron 

y  de estrellas brillantes y rutilantes pasaron a ser meteoritos

o rocas sin fuego, sin luz, sin alma y sin ánimos

que deambulan por el espacio sin tener ganas de nada

y que además, ningún ser humano podrá ver 

Y donde se habrán quedado

todos los millones de deseos

que se pedían al ver pasar una estrella fugaz

y ¿cuántos se habrán cumplido?

y ¿ cuántos se habrán quedado colgados en el espacio sideral?

o tocaron tierra y al final, se escondieron en el subsuelo de

 nuestro subconsciente

y ahora son parte de nuestros mejores sueños.

¡Buenas noches a todos!

y que mañana sea un día mejor al de hoy

y que esta noche sea la propicia

para ver miles de estrellas fugaces

paseando su fugacidad de astro.











LOS AMIS


Y las personas que todo lo personalizan y lo hacen suyo. O sea, que todo lo que se diga y cualquier tema que se toque, a ellos les ha pasado y si no es a ellos, es a un amigo, o a un vecino de ellos o simplemente lo han leído justo antes de que tu lo dijeras. El caso es seguir dando la nota y tener la voz cantante. El otro día me tocó un plasta de estos y el tío o prenda, no paró de repetir lo que los demás decíamos e íbamos contando, pero cambiando los protagonistas y añadiendo alguna nota discordante para disimular su plagio y para aparentar que lo que contaba era otra historia distinta. Menudo plasta de tío y era para mi desgracia un compañero de trabajo, pero que por suerte nunca coincidimos, pues estamos en distintos turnos. Si me llega a tocar con él, yo juro que éste tío ya estaba empalado o casi.
Es un tipo de personas, por llamarle de alguna manera, que si les das la mano te pillan el brazo y cuando te das cuenta, ya los tienes metidos en tu cama e iba a decir y comiéndote la pollas (pero me he contenido). Si le das tu número de teléfono, cuidado, porque si están aburridos, te fríen a llamadas y peor si se enteran que tienes guasá, porque menudo bombardeo de mensajes te va a caer. Ellos no entienden, que llegado a tres o cuatro mensajes que tú dejes de contestarle, digamos por saturación mensajera, además porque no se te cae el culo por ellos, pero pasa eso, que se consideran personas muy interesantes y entonces, no lo entienden como tú puedes pasar de ellos. Es como el que cuenta cuentos y cuentos y llega un momento en que se los cree, pues estos elementos son así, de tanto inventarse y reinventarse, llega un momento es que se consideran imprescindibles. Y os juro que es lo contrario, que son los sujetos más prescindibles, incluso echo más de menos a mi querido perro, que a un sujeto engreído de éste tipo de calaña. A los engreídos, que les den por el culo.

Estos elementos no pierden comba y si ven que la conversación no gira hacia donde ellos quieren que vaya, interrumpen a todos y meten su historia con calzador o sin él o simplemente lo imponene por su puta cara dura. Su fin es claro, es volver a ser el centro de todo. A éstas personas tan manipuladoras no les importa mentir o falsearlo todo, con tal de que ellos salgan como héroes de la película que nos están contando. O eso piensan ellos, que salen como héroes. Hombre, siempre hay un alma caritativa, que le aguanta su egocéntrico discurso y hasta el final y porque dicen, que les había dado pena. Siempre hay y habrá tontos en el mundo.
Estos seres o cosas además de engreídos son fantasmillas y su creatividad la malgastan reinventándose otras historias. Ellos saben, entienden, conocen, y siempre estuvieron allí antes que tú y además también estuvieron de safari por África y matando Elefantitos por las sabanas y estepas de África, Sudamérica les resultó interesante, Nueva York, buff!! Nueva York, la conocen como la palma de su mano y en la Patagonia estuvieron antes de que se montara éste deleznable circuito turístico que hoy en día, se han montado. Y así, y así, y así recorren el mundo y de un continente pasan al otro y de vez en cuando se dan un paseo galáctico y van de planeta en planeta y lo último que sé de ellos, es que hacen una pausa en la cara oculta de la Luna y como guinda del pastel.
A mí, a mí, a mí, ellos son así, son los AMIS. A mi pasó lo mismo que a ti, a mí me duele más que a tií, a mí, a mí y a mí... Sueñan y viven para ser el AMI de turno y no pueden disfrutar de nada sin él, sin su AMI del alma. Lo mejor de todo, es cuando se encuentran dos AMIS, entonces es como una lucha de titanes.
Bueno sí, a ti te pasaría eso, -dice el uno-
Pero a mí, -responde el otro-
Pero a mí me pasó mucho más que eso
y el otro contraataca de nuevo
y a cada paso que dan hacia su ombligo... su mentira se hace más grande y más fantasma.
Y lo más cojonudo de todo, es que los AMIS después duermen a pierna suelta. Son seres sin apenas conciencia. Ideológicamente, nunca se mojan. Van de neutros. Carecen de remordimientos. Son felices viviendo en su particular globo terráqueo. Y ante esto... pues ¡habrá que joderse!.

















Wislawa Szymborska |El no saber


 "Estimo altamente estas dos pequeñas palabras: «no sé». Pequeñas, pero dotadas de alas para el vuelo. Nos agrandan la vida hasta una dimensión que no cabe en nosotros mismos y hasta el tamaño en el que está suspendida nuestra Tierra diminuta. Si Isaac Newton no se hubiera dicho «no sé», las manzanas en su jardín podrían seguir cayendo como granizo, y él, en el mejor de los casos, solamente se inclinaría para recogerlas y comérselas. Si mi compatriota María Sklodowska-Curie no se hubiera dicho «no sé», probablemente se habría quedado como maestra de química en un colegio para señoritas de buena familia y en este trabajo, por otra parte muy decente, se le hubiera ido la vida. Pero siguió repitiéndose «no sé» y justo estas palabras la trajeron dos veces a Estocolmo, donde se otorgan los premios Nobel a personas de espíritu inquieto y en búsqueda constante.

También el poeta, si es un verdadero poeta, tiene que repetirse perpetuamente «no sé». Con cada verso intenta responder, pero en el momento en que pone el punto final, le asaltan las dudas y empieza a advertir que su respuesta es temporal y en ningún caso satisfactoria. Entonces prueba otra vez y otra vez, para que a las sucesivas muestras de su insatisfacción consigo mismo los historiadores de la literatura las sujeten con un clip enorme para denominarlas «La Obra»".
-

PEDRO SALINAS