PEDRO SALINAS


 

Idea Vilariño (dedicado a Onetti, que fue su amante, después de que se separaran)

Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré donde vives
con quién
ni si te acuerdas.











Javier Gilabert


 

Entonces, todo esto será.

 Entonces

todo esto será

y será porque será

y será porque me da la gana

o porque me sale de dentro

o porque quiero romper tanta oscuridad

y que la luz penetre en vertical

y rompiendo espacios donde manda lo lúgrube y tedioso

y donde domina el aburrimiento y las fuerzas del mal.

Ahora no espero mucho de los demás

antes, era al revés

y esperaba tanto de los demás

que me lanzaba sin miedo

y esperando que los demás siguieran mis pasos

pero en el último momento

miraba hacia atrás y no había nadie

y así me pasó una y otra vez

y con la insistencia de un martillo pilón caía al suelo

y me levantaba de nuevo con el mismo entusiasmo

y porque estaba convencido que tarde o temprano

habría alguien que siguiera mis pasos.

Pero no fue así

nunca nadie me siguió

y hasta en mis mejores sueños

los demás siempre se quedaron atrás

y porque debieron pensar

que le pasa a éste tío

acaso le gusta tanto el color de la sangre

y que el suelo se tiña de rojo púrpurina

o de rojo pasión

el cual es mi color preferido.

Y yo les contestaría que sí

que me gusta el color y el olor de la sangre fresca

que me entusiasma  su sabor metalizado y oxidado

pero que no me consideren un friki de la sangre

ni siquiera me divierte que me muelan a palos

y porque de masoquista tengo muy poco

no soy masoquista, ni soy violento

pero en cuanto voy a ello

y sea lo que sea

me pongo una máscara y mi traje de luces

y voy a lo que voy

y si la violencia se pone por el medio

también iré a por ella.

No creo en los fantasmas del pasado

pero sí creo en los fantasmas del día a día

de esos que abundan cuando deja de llover 

y salen a la calle vestidos de fantasmas

y como caracoles que son,

sacan sus cuernos al sol.














 

"FANEQUEIRAS"

 Mi nivel de autoestima

crece cuando las mareas bajan

 y dejan extensas superficies de arena mojada

y porque ese paisaje me enardecía y me enardece de tal manera

que me hacía sentir que estaba viviendo en otro planeta

y caminando por playas de otro mundo

y con vistas al espacio sideral

donde todo se oye y todo se magnifica.

Mi nivel de autoestima

ahora es enorme

pero no siempre lo ha sido

y porque he pasado por fases subterráneas

y hasta viví dentro de una cueva  llena de errores y penas

pero estaba a salvo de fieras y alimañas.

Como máximo

me hacía una hoguera

y para calentarme de vez en cuando las manos y las ideas

y para primero, precocinarlas 

y comerlas hoy u otro día.

No soy un tío muy de ascos

y porque casi todo me acaba gustando

y si no me gusta hago algún intercambio

y te cambio lentejas por orugas

y  si tampoco como las orugas

me servirán como cebo para atraer peces.

Y hablando de pescado

y que yo ahora me acuerde

no hay pescado que no me guste

ni que me haga ascos.

Veo un pescado

y se me cae la baba

aunque a veces pienso

que a lo mejor no es el pescado en sí

lo que más me gusta

y lo que realmente me atrae

es su olor y sabor a mar

y por eso adoro las ostras y los percebes

y las ortiguillas de mar

que saben a mar que te cagas

y tal y como si estuvieras bebiéndote el mar de un solo trago.

Yo a veces vuelvo al mar de mi infancia

y aterrizo en aquella hermosa playa de arena blanca y fina

y visito todas sus dunas y voy de una en una

y hasta que el sol aprieta de tal manera

que me obliga a visitar su orilla de arena resplandeciente y

 húmeda

y así voy completando mi estelar paseo.

Antes, cuando aún me bañaba,

cada 500 metros me zambullía en sus aguas claras y nítidas

y no me lo pensaba dos veces

y no como hago ahora

que me lo pienso tantas veces  

que al final, no me baño.

Claro que veces se me estropeaba mi termostado

y cuando iba de duna en duna, de repente

me sentía como un pato mareado

y todo a mi alrededor se nublaba

y menos mal que mi instinto si que funcionaba

y entonces sentía como una mano invisible

me empujaba de nuevo hacia la orilla

y sin más, ya estaba dentro del agua

y disfrutando de aquél gratificante baño.

Y cuando me recuperaba un poco

y volvía a ver bien y sin que nadie diera vueltas a mi alrededor

proseguía mi paseo

pero ésta vez lo hacía a otra altura de la orilla

e iba más adentro del agua

y no por la arena mojada.

Caminaba por esa franja donde el agua me llegaba

por encima del tobillo y cerca de la rodilla

y esa franja era sumamente agradecida

y porque por ella corría el viento  

y como si alguien se hubiera dejado la puerta abierta

en aquél preciso momento,

pero también tenía su punto de maldad

y porque por esa misma franja

habitaban unos extraños peces

que se colocaban bajo la arena 

y que en su dorso o espalda

llevaban tres o cuatro pinchos llenos con todo su veneno

y si tenías la osadía de pisarlos

te clavarían sus tres o cuatro pinchos y sin tener compasión

 ninguna.

Era un pinchazo muy doloroso

pero muy doloroso

y por eso lo primero que hacías

era lanzar un agudo y poderoso grito de dolor.

Y aparte del dolor

el tema era que se pensaba que el amoníaco era parte de su

 tratamiento

y como los puestos de socorro 

estaban como mínimo a unos 200 metros de arena caliente y

 seca

pues pasaba que siempre había entre 4 o 5 o 6 pollas

dispuestas para mearle en la picadura

y como el dolor era tan punzante e incapacitante

el tío o tía pedía que le mearan directamente en el pie

y después se iba con el pie meado hasta el puesto de socorro.

Siempre había voluntarios

para mear en el pie de alguien.

Y claro los primeros

éramos los niños

y nuestro tiempo de respuesta

era cuando menos que alucinante.

Escuchar un grito agudo

y al instante ya estábamos todos dispuestos

para participar en aquél especie de akelarre de gran meada

 colectiva.

Éramos como bomberos apagando un fuego

y aparte del amoníaco que llevaban nuestras meadas

el veneno de éste bicho es termolábil

y por tanto el calor de nuestras meadas

también lo apaciguaba.

Algunos le llaman Pez araña

otros le llaman "Faneca brava"

y así era como se les llamaba en mi zona

y por eso a esas zapatillas de plástico

que se utilizaban para andar por esas mismas playas

se les denominaba "fanequeiras".


















AMOR Y DESAMOR

Estaba claro que aquello no funcionaba.

Mi miedo me ataba de pies y manos

mi conciencia no paraba de decirme cosas

que al principio, no las entendía

pero más tarde me dí cuenta

que me estaba protegiendo

de posibles agresiones externas hacia mi

que me avisaba de cosas que en esos momentos no veía

pero que no veía porque estaba ciego y sordo a la vez.

A veces el amor

hace éste tipo de cosas

y te pide fidelidad en todos y cada uno de tus actos

y que si dudas, duda de todo pero no de él

y eso se llama, chantaje emocional

y ya sea aquí, en Menorca

o al otro lado del charco

o en cualquier rincón del Universo.

Nadie se salva de su poderosa existencia

y una vez que te ha señalado con su dedo

te verás obligado a decir

como me gusta estar enamorado de otra persona

y mientras estás diciendo esto

el amor se cuela por la ventana

y para inundar nuestra alma con más amor.

El amor a veces duele

y por exceso de celo y de ganas

y porque sin darte cuenta se ha colado hasta la cocina

y allí te espera sentado

y para explicarte como puede ir el tema.

Te explica que a partir de ahora

serás como su muñeco de trapo

y no decidirás nada sin su presencia

ni te quejarás de sus especiales métodos

ni dirás que no a todo lo que se te está ofreciendo.

Te está explicando

que serás su esclavo y que el será tu amo

y que lo otra persona

será la voz de su amo

que por supuesto sigue siendo él

y porque como pasa en todo en ésta vida

el amor tiene dos caras o dos vertientes

la tuya y la de la otra persona

y que confluyen sobre el mismo amor

que en teoría, esa suma de dos 

lo va haciendo más grande.

Y hasta que llega un día

en que ese globo se pincha

y se lo reclamas al amor

pero el amor ha huído por la puerta de atrás

y así, lo vuelves a llamar

pero el amor ya no te contesta

no quiere saber de nuevos problemas

que ahora dice, que no le pertenecen a él

y además piensa

que ya no le sirves de nada

pero que así y todo, te va a mandar al desamor

y que te dirá los pasos que tendrás que dar,

primero, será el duelo

segundo, tendrás que exponer que es lo que más te duele

y tercero, tendrás que ir llorando por todas las esquinas del

 mundo

y hasta que un día te levantes pensando

que tienes que pasar página

y que ya está

y que ese amor es pasado y 

como todo amor verdadero

ha sido pasajero

y que habrá otros amores por el mundo

y que para el siguiente

no caerás en la misma trampa en que anteriormente has caído.

Y mientras tanto ha pasado un tiempo prudencial

y suficiente para que el amor te vuelva a llamar

y si no te a pasar lo mismo

será muy parecido

y volverás a arrodillarte a los pies del amor

y volverás a ser su juguete y su entretenimiento

y cambiará alguna palabra de su discurso

y para parecer que está diciendo algo nuevo

y cuando te está diciendo exactamente lo mismo

pero con otras formas, con otras maneras

y con otra expresiones y palabras.

Al mes

ya estás instalado en su terreno

y ahí el que gana siempre es él

y te dictará todas las cosas que tienes que hacer.

Hasta que un día

ese globo nuevo explota

y entonces volverá a llamar al desamor

y para decirte casi lo mismo que te había dicho anteriormente

y entonces es cuando te das cuenta

que estás metido en un círculo vicioso

del que nunca y jamás podrás salir.













MIS ESTADÍSTICAS NO SON PERFECTAS

Mis estadísticas no son perfectas

no doy con las cifras exactas

no sumo números porque sí

ni resto, ni multiplico, ni divido

ni me siento el porcentaje de nada ni de nadie

ni siquiera soy un cálculo aproximado

de alguien que no conozco

pero que él piensa que si me conoce

si éste conocerse es ser parte de una cifra

que me ha colocado alguien en modo indiferente

y todo según su cálculo matemático

que expresa fríamente en que consiste nuestra relación

soy un mero número, para él

y para mí es el número que me quiere atrapar

entre su telaraña de números

y así marginarme en una esquina cualquiera de su

 indeferencia matemática

Números que para mí, 

no significan nada.

Nunca fuí muy de números

y por eso me molesta tanto

que me identifiquen por un número

prefiero decir mi nombre y apellidos

y que me pregunten por lo que más me gusta

y entonces yo le hablaría

del otoño, de una chimenea en una tarde lluviosa

de como se caldea el ambiente poco a poco

y hasta de como se sufre en una tarde de verano

o le hablaría de la belleza de las palabras

y de los misterios aún no resueltos

y que siguen sin resolver.

El mío, está sin resolver

y por eso, no habrá que irse tan lejos

y estoy aquí

y a veces hablo sin ser yo

y puede que sea el otro el que ahora está hablando

pero los dos no soportamos

que nos consideren cifras de un cálculo no autorizado

yo no les dí permiso

y el otro yo, tampoco

nos declaramos insumisos en éste aspecto

y la suerte que he tenido

es que por una vez 

podamos estar de acuerdo los dos 

nada de números

nada de cifras y cálculos matemáticos

nada de porcentajes estadísticos que se enfrían al día siguiente

y porque al fin y al cabo, 

son sus números

y no son los míos

los míos siempre acaban en cero

y empiezan por el mismo número

y mi vida ha sido un cero patatero

y mi futuro seguirá siendo un cero

y si sentirse un cero 

es igual a decir que no tienes futuro

pues tendré que asumir

que mi futuro es igual a cero.

A mí 

el único núero que me gusta

es el número Pi,

pero me gusta por loco y por desajustado.

Loco y hay que estar muy loco

para haber sobrevivido rodeado de tanta cifra exacta

de tanto número cuasi perfecto

de tanto cálculo matemático

y de tanta probabilidad elevada al cuadrado o al cubo

y han pasado más de 50 años desde que lo conocí por primera

 vez

y ahí sigues y ahí estás de cuerpo presente.

Y yo sigo sin saber

de que cálculos formas parte

tu cifra en números rompió mis esquemas

y por supuesto, los sigues rompiendo

y todo eso en su conjunto

desajusta mis esquemas más vitales.

Yo no se cagarme en tí

un número Pi de veces

o de amarte otro número Pi de veces

o de rebajar mis expetactivas

a cero Pi de veces.

Mi hoja de cálculo es muy sencilla

y paso todas las cifras

 a números que se mueven entre el uno y el cien

y así funciono por porcentajes y cálculo de probabilidades

y yo sé que ahora estoy

en porcentajes muy bajos

y porque el amor ha llamado varias a mi puerta

y yo le dije que sí, pero sólo hasta aquí

le puse límites y murallas que me protegieran

de un posible falso amor

y porque el amor tampoco es tan limpio

como algunos nos lo quieren vender.











QUIERO SER OPTIMISTA

 

No es tan fácil

rellenar tu memoria de buenos momentos

y porque los malos reclaman su espacio

y porque se reivindican con ser parte de tu memoria.

Los malos nunca se rinden fácilmente ante nadie

y si se sienten marginandos por tu memoria

intentarán que en tu memoria domine el caos

y que a partir de ahí

que no haya buenos y malos momentos

y porque todos serán peores de lo que tú

te habías imaginado

y al mismo tiempo, querrán que todo se vuelva neutro

y porque lo neutro es más fácil

de llevártelo adonde tú quieras.

A veces nos matamos para crear nuevas estrategias

que nos acerquen al objetivo previamente marcado

aplicas todo tipo de tácticas que te hagan ganar pequeñas

 batallas del día a día

y para que la gran batalla se produzca cuanto antes

sería la batalla final, la definitiva, en la que vas a por todas

y que te entregas en cuerpo y alma

y porque en definitiva, 

 ya estás notando el sabor de la victoria.

Lo mismo te ves en la cima de una montaña

o andando por un campo de amapolas

o sentado frente al mar y en una hermosa puesta de sol.

En fin que de repente

te ves viajando sin muchas pretensiones

con lo puesto y con lo que te han dejado llevar

y por mundos que aún no conoces

pero que te gustaría conocer

y libre de prejuicios e impuestos

sintiendo la brisa del mar en la cara

desnudándote de todo lo que te sobra

y dejando atrás lo que antes te importaba

y que ahora, ya no te importa tanto

sintiéndote más ligero de equipaje

y que las penas y miserias vuelvan a su sitio.

Quiero ser optimista

necesito el optimismo del ciego que jamás podrá ver

o el de un gusano que en ese momento no sabe

que acabará siendo mariposa.

Necesito pensamientos positivos

que recarguen mi conciencia de cosas buenas

y que a la vez me ayuden

a reconstruírme como esa persona

que siempre he querido ser.
















LAS DUDAS Y LA IA


¿Y como se puede soportar todo ese bombardeo de preguntas y de razonamientos que hablan sobre lo mismo?. Yo, a veces me planteo si debo dejar de hacerme tantas preguntas y calmar y sosegar mi vida y porque al fin y al cabo no tengo todas las respuestas y es que ni llego a un tercio de aciertos en todas las respuestas. Yo diría que de aciertos ando sobre el 10%. Yo creo que se digieren mejor las cosas, si estás en modo calma y con esa paupérrima estadística del 10%, en éste preciso momento, no me estaría dando un mal consejo. Calma y buenos alimentos, que diría el otro. El otro que cuando te habla lo hace en modo calma, pero que cara a los demás, se vende como un tío seguro de si mismo, no duda y no tiembla su voz y ni siquiera le sudan las manos. Se vende valiente, osado y tan seguro de si mismo, que hasta te huele a chamusquina y eso te hace pensar, si no es un producto de una IA que se hace pasar por un ser humano que va de listillo. Y a todo lo que le preguntes, tendrá una respuesta y ahí no habrá una pregunta sin respuesta, pero como la respuesta suele ser casi perfecta, dentro de tu mente empiezan a crecer las dudas.

Un ser humano es mucho más frágil y mucho menos complaciente y autosuficiente y  no sé las puede saber todas. Sabrá de algunas, pero de todas os aseguro que así no son las cosas. Un ser humano, como yo lo soy, no tenemos esa capacidad ilimitada y casi infinita de respuestas a todo lo que se le plantea por esas mentes calenturientas que de alguna manera les siguen el ritmo a esa putas máquinas. Le hablas de habas y te dice de donde vienen las habas y porque son tan ricas en proteínas y minerales y a modo regalo, te obsequia con un surtidillo de recetas donde las habas son las protagonistas. No sé puede ser tan completo y tan perfecionista y tan amo de la pista y de todo. Un ser humano desde luego no es y lo digo, porque yo no lo soy, ni conozco a nadie que lo sea. Nosotros los humanos tenemos unos límites más estrechos en nuestros conocimientos y eso a la vez, nos hace ser más limitados y al mismo tiempo nos hace ser más humanos. En fin, que no somos putas máquinas que todo lo saben y que no dudan ante nada ni ante nadie. Y en fin, por eso dudamos tanto de todo. El estar más limitados sobre nuestro conocimiento, por un lado nos limita, pero por el otro nos dulcifica y en teoría, nos debería hacer  mejores personas. De las dudas vivimos y cada paso que damos, está precidido de una duda. La duda no debe ofender a nadie y es más, las dudas pueden romper el molde donde vivimos y donde nos establecimos cómodamente y desde hace un tiempo. Y una duda puede poner todo patas arriba y darle la vuelta a la tortilla y entonces estaremos ante un panorama distinto y con el fin de que esa duda se convierta en otra que sería distinta a la primera (sería el nacimiento de una nueva duda).

Nadie salvo las máquinas con su IA nos ofrecen soluciones tan categóricas. En el fondo, te castigan por dudar y ese es un ataque frontal contra el pensamiento del ser humano. Para ellos, dudar es de seres débiles y te meten en tu cabeza que por el hecho de dudar dudarás más y piensan que la duda es una bola de nieve que aumenta de tamaño a medida que se duda más. No saben nada de todo el proceso de dudar. Ni saben ni quieren saber y porque no reconocen el valor que tiene la duda, ni su causa, ni su proceso y ni siquiera quieren reconocer sus beneficios. Dudar es de seres humanos y hacer lo contrario pertenece a pura ideología fascista que a través de su IA endiosada, nos quieren imponer su idea de estado. Las ideas de cada uno, ya previamente vienen elaboradas de fábrica y para ellos toda la dificultad de éste tema, es que aprietes las tecla correcta y que asumas como tuyas las soluciones que la IA te ha dado. Vamos, que uno no tiene porque perder el tiempo con las dudas y recoger datos, causas y motivos y buscar posibles soluciones y valorarlas todas y salir de todo ese proceso, con una posible solución en la mano, que puede ser cierta o desacertada, pero para saberlo a ciencia cierta, tendrás que mojarte primero y por supuesto, ir descartando cosas superfluas y limpiar tus ideas de polvo y paja y para conseguir que todo lo  veas más nítido y claro. Yo sé que es una lucha de David contra Goliat y porque a Goliat en éste caso le han dotado con demasiadas herramientas dirigidas contra nosotros, en general contra todo lo que huele a humanidad. A éste paso acabaremos siendo soldados bajo su mando, unidos a través de una IA que fue creada con la misión de destrozar hasta el mínimo pensamiento que muestre nuestra humanidad. Y dudar está en su agenda destructiva. El siguiente paso será, que dudar produce cáncer en el cuerpo y en la mente y harán estudios perfectamente sesgados, para llevarse el gato al agua. Y ahí y de nuevo entrará la famosa IA que a mí por lo menos, tanto me atormenta.












COSAS QUE PASAN

206 huesos, 650 músculos, 50 billones de células. Espero que entendáis que levantar todo eso de la cama así de repente, es complicado.









¡BUENOS DÍAS!

Bueno, ¡pues buenos días! y porque se tiene que decir así, ¡buenos días! y porque para que sean malos siempre habrá un tiempo extra. Malos así de inicio, son cuando te despiertas pegajoso y asqueroso, cosa bastante frecuente a estas alturas del verano o cuando oyes el despertador y te das un plazo de 5 minutos más, que se convierte y no sé el porqué, en media hora más y ya ni te puedes duchar, ni te puedes lavar y por evidente falta de tiempo, y entonces te vas al curre con esa capa de esa asquerosa mezcla de ozono con grasa toda sudada y con ese aroma a mierda disecada...Pues de momento son las 11 de la mañana y sigue en pie el ¡Buenos días! por el que había empezado.

Pero unas horas después y más o menos a la hora en que uno suele comer, piensas que tampoco han sido tan buenos y que a lo mejor lo que había que hacer al empezar el día, eran bajar las expectativas y dar un buenos días con la boca pequeñita y en el tono más bajo, como un susurro que nadie oye salvo al que se los estás contando en su puta oreja. Y te vas de esa manera al curre y piensas que tienes 24 horas por delante, 24 horas de curre y que como estamos en pleno verano, tienes asegurado que van a ser 24 horas de alta intensidad. Y al principio de la mañana te crees que no hueles, pero pasadas unas horas, ya nadie te puede parar y el sudor nuevo se ha juntado con el viejo y juntos son una bomba olorífica que corre el peligro de explotar en cualquier momento del día. Y a partir de ahí, esa sensación ya no te abandonará en ningún momento. Y llega la noche y tienes que seguir currando y con ese pegajoso olor a mierda condensada. Aclaro que en mi curre no hay una simple ducha y porque es evidente, que esa sería la solución a todo.

No hay una ducha en un sitio donde se hace imprescindible y lo digo porque a veces vienes de un paro reanimado y donde el parado te ha vomitado o vienes de un accidente de tráfico lleno de sangre ajena y desde los pies a la cabeza y sigues sin tener una ducha a mano. Y entonces te planteas que tendrás que lavarte por parroquias. Primero la cabeza, cuello y brazos. Segundo, el tórax y un tercio de tu espalda y tercero, barriga y abdomen y porque llegar más abajo es tarea casi imposible de realizar. Si no hay ducha no puedes lavarte los huevos ni el culo, ni las ingles, ni los muslos y piernas. Lavarte por parroquias significa que casi es imposible que llegues más abajo de tu cintura. Pero sí que puedes lavarte los sobacos y así erradicar la principal fuente de tus malos y peores olores. Pues nada, que antes de irte a la cama te lavarás los sobacos y para que al levantarte en medio de la noche, no sigas torturándote con esa amalgama de malos olores que poco a poco se fueron extendiendo por tu cuerpo como una mancha de aceite. Nadie debería tener que reclamar lo evidente y que en mi curre no tenga cocina ya tiene guasa y porque son guardias de 24 horas, pero sin una ducha ya es entrar y de pleno, en la sinrazón del ordeno y mando. Vamos que no tengo ducha en el curre y porque a uno de los llamados jefes o jefecillos de poca monta pero con demasiado orgullo, no le ha salido de sus cojones y espero que no tenga que lavarse por parroquias y porque no podrá lavarse sus propios cojones de mono. Y no sé que será peor, si el olor a sobaco reconcentrado o el aroma de sus podridos cojones que supuran tanta mala leche y tanto contrasentido.












A. Muñoz Molina, "Desolación de una quimera"

 

"La soledad es un navío submarino, una torre junto a un río brumoso donde un hombre, Hölderlin, que ha perdido la razón, murmura hexámetros griegos y escribe extraños mensajes firmados con el nombre de Scardanelli. La soledad es una isla, un faro que alumbra la noche como la única ventana iluminada de una ciudad, una mezquina habitación, en Méjico, en cuyo dintel se apoya el silencioso invitado que la ocupaba, súbitamente enfermo, y se derrumba despacio, como si lo tragara la muerte, en el amanecer del 5 de noviembre de 1963. La soledad es un extranjero que camina por las aceras de Sevilla, de Madrid, de Londres, mirándose en los escaparates o espiando los cuerpos que pasan y se reflejan en ellos con los mismos ojos asombrados por la belleza y el deseo que nos siguen mirando 20 años después de su muerte: pálido y joven, el bigote exiguo, el pelo negro y brillante por el fijador, usa botines y camisas de seda y guantes de tacto tan sensitivo como el de las manos que cubren, y ama con igual pasión las sonatas de Mozart y los lentos blues que lo conducen , como trenes nocturnos o blancos vapores del Mississipi, a un Sur de ligeros paisajes dormidos en el aire donde ningún placer ha sido prohibido, donde la desesperación o la culpa —esa mirada cobarde, esas manos enguantadas que no se atreven a la caricia— no tachan la hermosura de ningún cuerpo. La soledad, que vuelve invisibles a los hombres, es Luis Cernuda, invisible y solo, desterrado de todas las cosas y de todas las ciudades desde el día en que tuvo uso de su razón y de su cuerpo hasta esa mañana de un lejano noviembre que nadie se ha acordado de conmemorar a tiempo, como si transitara por la posteridad tan sigilosamente como lo hizo por la literatura y la vida, como si a pesar de las antologías y los homenajes residiera para siempre en ese lugar del olvido donde quiso que estuvieran su corazón y su memoria".
















AVIONES PLATEADOS

 

Yo,
si tuviera un gran sueño
tendría que ser en una tarde de cualquier estación del año
pero si me apuras un poco más,
pediría que fuera una tarde otoñal
y ya puestos a pedir:
que lloviera mucho y de forma constante y contínua,
que el viento silbara como un aullido interminable
mientras,
las hojas volarían como aviones plateados
por encima de nuestros tejados.



















¿POETA?


Me llamas poeta
y no sé,
me suena tan contundente y tan nítido y tan claro,
que sin querer me entra el mal de altura
y entonces,
lo veo todo, pero mucho más nublado.
Yo,
no soy poeta,
yo escribo poesía
pero de momento,
no soy poeta al uso.
El título de poeta se gana a pulso,
con el sudor de cada día y de cada nochey tiene que pasar un espacio tiempo determinado
y eso requiere tener mucha paciencia,
y ese período se mide en años y más años de escritura,
y para que por fin
te sea concedido ese gran honor de ser poeta
o de que te consideren como poeta.
Yo voy camino de ello
y he intentado apurar mis pasos al máximo.
Empecé a escribir hace 9 años
aunque ahora mismo, voy por los 14 años
y de los cinco sentidos que antes tenía
he perdido tres por el camino
y me he dejado la piel en el intento,
la piel,
una parte muy importante de mi vida
y siempre pidiendo tiempo y tiempo y más tiempo...
Y creo que ahora, tengo más cerca ese objetivo
y tan cerca lo tengo
que hasta puedo adivinar lo que me dirán ese día
Y usted está fuera de tiempo
y por que el plazo de presentación
se cerró ayer
y preséntese dentro de cuatro años
porque a usted lo que le sobra es tiempo
y le miras a los ojos y no le dices nada
es tal el desprecio que sientes por él,
que hasta te olvidas del peso que tienen las palabras
y porque un minuto antes
y con el poder de tu mirada ya lo habías fulminado.
Y a la nada no sé le puede decir nada
y a la estupidez humana se le puede decir todo y de todo,
pero hay que ser pragmático
y por eso a veces, es mejor mantener la boca cerrada.
Y además,
en boca cerrada no entran moscas.




















PEDRO SALINAS