HAMBRE

Se evoluciona mejor de lo inmaterial a lo material que al revés. De hecho, Dios, que es puro bit, nos hizo, aunque de barro, a su imagen y semejanza. Pero cómo volver desde el barro a la condición etérea de Dios con toda esta arquitectura ósea tan evidente o con toda esta masa muscular tan grosera. Cómo abandonar el cuerpo sin perder al mismo tiempo el alma. Al dinero le da igual manifestarse en papel moneda que en bitcoins porque se trata al fin de un producto imaginario. Pero un trombo es un trombo y una trombosis pulmonar una putada. La digitalización, en fin, acaba donde comienza el hambre, esa necesidad analógica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario