DESTELLOS
Yo que un día te quise siempre
Yo que un día te quise siempre,
me encontré de repente,
que te quise tan solo un día.
Pero ese día... ¡te quise tanto!
que mi mandíbula (y por apretarla tanto),
se quedó cerrada a cal y canto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
NADIE APRENDE A VOLAR (José María Zonta).
Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.
KARMELO C. IRIBARREN. Las Gafas.
ESAS FUERON, SON Y SERÁN MIS LUCHAS
Y esto que os digo ahora, ha pasado muchas veces a lo largo de la historia y por tanto, no puede ser achacable a una simple casualidad. Y e...
No hay comentarios:
Publicar un comentario