No quiero álbumes
no quiero fotos
no quiero pies de foto
ni a nadie que tenga que recordar por una foto.
Eso pensaba yo en mis tiempos de juventud desenfrenada.
Yo era de los que pensaba
que toda mi colección de buenos momentos
que he tenido a lo largo de mi vida
se quedarían grabados a fuego lento en mi memoria
y pasados más de 50 años
no recuerdo ni la mitad de lo que quisiera recordar.
He intentado catalogarme como un sujeto enfermizo
falto y débil de memoria
o diagnosticado de memoria frágil y quebradiza
o de Parkison precoz o de Demencia acelerada
y nada de todo esto me ha servido.
Los consuelos inútiles no me sirven como apoyo.
Pero para mí
éste asunto no me suena a nuevo
debe ser un tema congénito y heredado de mis antepasados
y no lo puedo negar
desde siempre supe que me iba a pasar
lo que ahora me está pasando.
Mi madre padecía de lo mismo
y le decías
¿te acuerdas de lo que pasó ese día, mamá?
y ella te lanzaba una mirada furibunda
que te atravesaba de lado a lado
y que te dejaba congelado.
Y es que ella debía pensar
¿porque coño me haces esa pregunta?
si ya sabes que mi memoria es un residuo de polvo gris
y acaso ¿me estás provocando?.
Y eso mismo
es lo que me está pasando a mí
mi memoria es polvo gris
y recuerdo algo bueno
y al minuto siguiente
ya no sé lo que estaba recordando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario