Hablamos de cambios,
hablamos de personas, hablamos de otros mundos,
hablamos de riquezas, de miserias, de penas, de glorias,
de debilidades, de fortalezas...
pero cuando hablamos de tristezas,
no sé..., es como volver a la Placenta y beber líquido amniótico,
es tan ancestral e íntimo, que se me rompen la piel y las venas por dentro,
como si el miedo y la tristeza fueran primos hermanos,
y hoy..... estoy triste
y tengo razones y motivos,
tengo motivos muy íntimos y personales
y tengo razones para colgarme de un cordón umbilical.
hablamos de personas, hablamos de otros mundos,
hablamos de riquezas, de miserias, de penas, de glorias,
de debilidades, de fortalezas...
pero cuando hablamos de tristezas,
no sé..., es como volver a la Placenta y beber líquido amniótico,
es tan ancestral e íntimo, que se me rompen la piel y las venas por dentro,
como si el miedo y la tristeza fueran primos hermanos,
y hoy..... estoy triste
y tengo razones y motivos,
tengo motivos muy íntimos y personales
y tengo razones para colgarme de un cordón umbilical.
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