Yo,
que un día te quise siempre,
me encontré de repente
que te quise solo un día
pero ese día te quise tanto
que mi mandíbula
quedó cerrada por un espasmo.
Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario