«Ser auténtico en un mundo que castiga la verdad es un acto de valentía. No hay nada más peligroso que una persona que se niega a callar, que se niega a fingir, que se niega a inclinarse ante lo que no cree. Ser real tiene un precio, pero también tiene una recompensa: la libertad. Y yo, sinceramente, prefiero perderlo todo antes que perderme a mí misma».

No hay comentarios:
Publicar un comentario