No te olvides de mí.
Yo sigo aquí.
Y no estoy a la espera de nada ni de nadie
tenía que decirlo
y porque si no me ahogo en el mar de mis palabras.
No te olvides de mí
y porque no todo tiene que tener un sentido
y una causa o un porqué.
A veces no pensar, ayuda.
Otras veces,
cabrearte sacude tu forma de querer
y acabas descubriendo
que efectivamente
hay mil formas de querer
y todas son igual de válidas.
O así debía de ser.

No hay comentarios:
Publicar un comentario