¡BUENOS DÍAS!

Bueno, ¡pues buenos días! y porque se tiene que decir así, ¡buenos días! y porque para que sean malos siempre habrá un tiempo extra. Malos así de inicio, son cuando te despiertas pegajoso y asqueroso, cosa bastante frecuente a estas alturas del verano o cuando oyes el despertador y te das un plazo de 5 minutos más, que se convierte y no sé el porqué, en media hora más y ya ni te puedes duchar, ni te puedes lavar y por evidente falta de tiempo, y entonces te vas al curre con esa capa de esa asquerosa mezcla de ozono con grasa toda sudada y con ese aroma a mierda disecada...Pues de momento son las 11 de la mañana y sigue en pie el ¡Buenos días! por el que había empezado.

Pero unas horas después y más o menos a la hora en que uno suele comer, piensas que tampoco han sido tan buenos y que a lo mejor lo que había que hacer al empezar el día, eran bajar las expectativas y dar un buenos días con la boca pequeñita y en el tono más bajo, como un susurro que nadie oye salvo al que se los estás contando en su puta oreja. Y te vas de esa manera al curre y piensas que tienes 24 horas por delante, 24 horas de curre y que como estamos en pleno verano, tienes asegurado que van a ser 24 horas de alta intensidad. Y al principio de la mañana te crees que no hueles, pero pasadas unas horas, ya nadie te puede parar y el sudor nuevo se ha juntado con el viejo y juntos son una bomba olorífica que corre el peligro de explotar en cualquier momento del día. Y a partir de ahí, esa sensación ya no te abandonará en ningún momento. Y llega la noche y tienes que seguir currando y con ese pegajoso olor a mierda condensada. Aclaro que en mi curre no hay una simple ducha y porque es evidente, que esa sería la solución a todo.

No hay una ducha en un sitio donde se hace imprescindible y lo digo porque a veces vienes de un paro reanimado y donde el parado te ha vomitado o vienes de un accidente de tráfico lleno de sangre ajena y desde los pies a la cabeza y sigues sin tener una ducha a mano. Y entonces te planteas que tendrás que lavarte por parroquias. Primero la cabeza, cuello y brazos. Segundo, el tórax y un tercio de tu espalda y tercero, barriga y abdomen y porque llegar más abajo es tarea casi imposible de realizar. Si no hay ducha no puedes lavarte los huevos ni el culo, ni las ingles, ni los muslos y piernas. Lavarte por parroquias significa que casi es imposible que llegues más abajo de tu cintura. Pero sí que puedes lavarte los sobacos y así erradicar la principal fuente de tus malos y peores olores. Pues nada, que antes de irte a la cama te lavarás los sobacos y para que al levantarte en medio de la noche, no sigas torturándote con esa amalgama de malos olores que poco a poco se fueron extendiendo por tu cuerpo como una mancha de aceite. Nadie debería tener que reclamar lo evidente y que en mi curre no tenga cocina ya tiene guasa y porque son guardias de 24 horas, pero sin una ducha ya es entrar y de pleno, en la sinrazón del ordeno y mando. Vamos que no tengo ducha en el curre y porque a uno de los llamados jefes o jefecillos de poca monta pero con demasiado orgullo, no le ha salido de sus cojones y espero que no tenga que lavarse por parroquias y porque no podrá lavarse sus propios cojones de mono. Y no sé que será peor, si el olor a sobaco reconcentrado o el aroma de sus podridos cojones que supuran tanta mala leche y tanto contrasentido.












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YO ESCOGÍ ÉSTE OFICIO

Yo escogí éste oficio, digo...el de ser médico, el de escribir... vino después, mucho después, fue tanto después... que no me acuerdo del ti...