FUE, SERÁ Y ES...


 Tampoco hace falta que me cuentes

lo que ya me has contado anteriormente

y no me metas el rollo de si el sol asoma por el este

y se muere por el oeste

o si hay cuatro fases lunares

o porque estamos llenos de sentimientos

y no hablamos  todo el tiempo sobre ello.

Hay explicaciones, como que sobran

como hay recuerdos que nunca dejarán de doler

y que a fuerza de repeticiones, 

no harán que antes te olvides.

Y esto pasa con todo

salvo con los buenos recuerdos

que te iluminaron la vida durante un tiempo

y que desde el primer buen recuerdo cayó en tus manos

se convirtieron en el verdadero motor de tu vida.

Y un buen recuerdo te carga y te recarga las pilas

a veces te das cuenta que han pasado más de 40 años

y ese recuerdo sigue en pie y como si hubiera sido ayer. 

Hay recuerdos que traspasan el tiempo

y tienen el poder de convertir más de 40 años en un día de 24

 horas,

pero no en día cualquiera

de esos de andar por casa todo aburrido y arrastrando tu

 cuerpo como un caracol baboso y deprimido

si no, que yo estoy hablando de un día especial,

muy especial

especialmente amable, bueno, ligero, volátil

y pulsátil

y es un lujo

poder retenerlo en tu mente durante una horas

y exprimirle todo su jugo

y hasta que se quede reducido en un simple esqueleto

ni carne, ni músculos, ni tendones

ni órganos, ni vísceras

ni entrañas, ni piel que lo envuelva

y ese día fue, será y es 

el día más entrañable de mi vida.

Pues ayer, estuve con él.
















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PEDRO SALINAS