Aunque nació en Huesca tiene la piel oscura y Moha Gerehou, autor del libro “Qué hace un negro como tú en un sitio como este” apuesta por el humor como herramienta antirracista: “Me gusta bromear diciendo que a los negros, moros, latinos o gitanos no nos timan con el precio de los pisos porque ya no nos los alquilan” . El racismo es un tema tan antiguo como las civilizaciones, muy complejo, que a menudo la gente lo reduce a un plumazo obviando las medias tintas que, en este caso, resultan imprescindibles. La novela “Esperando a los bárbaros” del Premio Nobel de Literatura J.M. Coetzee habla de un Imperio que decidió que los “bárbaros” eran una amenaza para su integridad y empezaron a detener, torturar y asesinar a los que eran diferentes, sin ser conscientes de que siempre habían estado ahí. El nudo y el desenlace son magistrales.
Desde 2015, más o menos, en Europa vivimos obsesionados por “los bárbaros” y por la extrema derecha. Muchos partidos políticos instrumentalizan la emigración exclusivamente para obtener votos, a costa de unos seres humanos cuya presencia es necesaria en una sociedad que envejece y no tiene hijos. Los propietarios no alquilan pisos a los emigrantes, los empresarios reservan para ellos las tareas peor remuneradas y oigo a menudo la filfa de que los emigrantes colapsan los servicios sanitarios. Obviando las medias tintas se criminaliza entre buenos y malos: Ucrania versus Siria. Hay emigrantes de segunda, de tercera y de cuarta. Los de primera juegan al fútbol o compran lujosas mansiones, los demás depende de su procedencia.
Pero, en realidad, las cosas no han cambiado. La antropóloga, historiadora e investigadora Blanca Garcés lo resume: “En términos migratorios existe la percepción de que la inmigración ha aumentado. En términos numéricos sí, porque la población mundial ha aumentado, pero el porcentaje a nivel mundial sigue siendo el mismo que hace 100 años: un 3%”.
Y es que en el siglo XIX éramos los europeos los que emigrábamos, especialmente a América, como parte del proceso de industrialización. Primero del campo a la ciudad y después de la ciudad a otros continentes: porcentajes muy elevados de irlandeses, italianos, españoles fueron emigrantes. Pero en términos absolutos el flujo es el mismo que hace un siglo. El sociólogo Hein de Haas desmonta los principales falsos mantras en el libro “Los mitos de la inmigración”, después de 30 años de investigar, porque resulta más cómodo tragarse las mentiras de las redes que explorar la realidad leyendo literatura contrastada o riendo con “Qué hace un negro como tú en un sitio como este”.
Justo hoy la Eurocámara ha ratificado con los votos conservadores y ultras la creación de centros de deportación en terceros países.

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