Supongo que te busqué
hasta por las grietas del amanecer
puse tu nombre, no me acordaba de tus apellidos
(nunca los supe)
añadí la ciudad donde nos conocimos
y donde cada uno hizo sus estudios
busqué entre las amistades que en teoría nos eran comunes
ví sus fotos y por si en alguna salía tu rostro
que ahora me resulta demasiado borroso y difuminado
repasé la lista de amistades de cada uno
pensé en nuestros sitios
en las ilusiones que nos movían
en aquél precioso puerto pesquero
en como me mirabas y sonreías
en como flotaban nuestros cuerpos ardientes
en como te contaba mis ilusiones y mis planes de otros
mundos
y que de aquellas también eran míos
y como con mi mirada te desnudaba
y te veía tumbada en aquella playa
con el pinar de fondo
con la arena mojada bajo tus pies
con tu mano sobre la mía
y con la otra
dudando donde acariciarte
y ahí mismo es donde me quedé
y por eso sigo dudando
donde acariciarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario