La lección del día es la siguiente


 La lección del día es la siguiente:

no te escondas tanto

a no ser que seas feliz dentro de tu escondite.

Y creo que yo, lo soy

que soy feliz dentro de mi escondite

y por eso me escondo en mi cueva y a cal y canto

porque me sale del alma y porque me sale del cuerpo

y busco sombras que me abriguen con la ternura de sus dedos

y rincones que me den visión de esquina y de tangente

y me tengo que sentar y porque me canso de pensar tanto

y cuando escribo algo mágico 

no sé si me excito tanto como para decir que me vuelvo loco

o simplemente que estoy alucinando.

Antes, cuando era una persona normal

necesitaba tener todo tipo de estímulos

tenía que ver el mar, salir a pasear por su orilla,

buscar setas en los bosques

hacer nuevos senderos y caminos

ver el cielo,

sentir la luna,

contar estrellas fugaces

y para finalizar de nuevo ante el mar

y como si le fuera a contar todo lo que había visto y sentido

y cuando llegaba ese momento

le hablaba en silencio

es decir, no le decía nada

y porque dada la inmensidad del mar

yo me hacía más pequeño y diminuto

y a su lado me sentía un ser tan insignificante

que al final, no le contaba nada.

¿como un ser tan insignificante

se iba atrever a molestar a semejante gigante?

Y yo de aquellas pensaba

cuando escriba, lo contaré todo.

Y ahora, que ya escribo

lo que cuento es una parte insignificante

de todo lo que he sentido.















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PEDRO SALINAS