YO NO SOY GARANTE DE NADA

 Yo no soy garante de nada

porque todo lo importante

ya está dicho

y lo que queda por narrar

ya lo diré más adelante

hay tiempo, hay ganas

y hay las condiciones necesarias

para llegar a buen puerto.

Yo no tengo garantía de nada

mi garantía son mis hechos

y que junto a mis temores

me hacen ser como ahora soy.

Hasta aquí he llegado

y ese simple pensamiento

me debería dejar plenamente satisfecho.

Pero mi satisfacción nunca será plena

sin que esté presente la Luna

 La Luna me condiciona de tal manera

que no soy capaz de dar un salto cualitativo

sin su influjo

y bajo su luz de encantamiento.

En mis tiempos se hablaba

de baños de luz de Luna

y te zambullías en el océano Atlántico

y no tenías que dar más explicaciones

y porque el resto, 

era producto de tu imaginación desbordante.

Ahora bien 

nada se podía hacer sin la presencia de la vieja Luna

y todo aquél montaje que te habías montado

dejaba de ser algo 

en cuanto la Luna supiera que no habías contado con ella

y porque te encapotaba el cielo

y en ese justo momento

dejaba de darte muestras de cariño

y que poco a poco sentías como te ibas consumiendo.

Sólo tenía que esperar la Luna

a que llegara el Sol con todo su alboroto

y con toda la legión de parásitos que vivían alrededor y a través

 de él.

Hay adictos al sol

que presumen de su no protección hacia el sol

son pocos pero son ruidosas

y van por la vida, montando pollos

y por el uso de cremas solares.

Usan gafas de sol especiales

el color preferido de sus cristales es el marrón amarillo

y entonces yo llego a pensar

que ellos si que viven dentro de un marrón

y el amarillo es porque piensan que vienen del sol naciente

y con el amarillo y marrón, ya tendrían su propia explicación.

Ellos no buscan las sombras agradecidas

e ir por la vida de sombra en sombra

porque ellos, como buenos adoradores del sol

quieren que el Sol les ilumine su vida

y se dan eternos baños de Sol

o se los dan hasta que les huele a carne quemada

recién hecha y aún humeante

y entonces se dan la vuelta

y para que se queme un poco más el lado contrario

o el lado más oscuro de su propia película

y en ella, los buenos llevarán gafas de sol especiales

no irán pringados de cremas solares

nunca pedirán que el sol baje de intensidad

y que simplemente dejen

que las sombras pasen a ser nuestras protagonistas.

Ellos se gustan tostados hasta la bandera

disfrutan con el olor a piel quemada

con el sabor de un filete bien hecho y por ambas partes

y con el doloroso tacto de cada uno de sus movimientos.

En fin

que se acartonan antes de tiempo,

pero como suelen estar podridos de pasta,

de vez en cuando

se hacen transplantes de piel de jovencito de 12 años.

Y al chaval lo untan con 100.000 euros

y encima, les dará las gracias.

Porca miseria, la nuestra

y más miseria será

si todas estas cosas se nos están escapando

entre los dedos.

No hay perdón para los traficantes de cuerpos

y a cuanto tienes un Hígado

y por dos cuanta rebaja me haces

y por tres metros de piel joven y sana

¿cuanto me pides?.

Hoy ¿no tienes piel de oferta?.












 

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