No hay engaño si uno no quiere engañarse y ese es el principal problema, que el engañar a los demás es consecuencia de engañarse a uno mismo. Vamos, que primero te engañas y después te dedicas a engañar a los demás. Una mentirijilla por aquí y otra por allá y después vienen tantas, que se hacen una avalancha o una bola de nieve. Y esto es muy simple en su principio, pero muy complicado de resolver más adelante. Yo digo esto, porque en el mundo de la mentira yo viví mucho tiempo y sé perfectamente como funciona la cosa.

Yo, que soy catedrático en el tema, que llegué a mentir más que hablaba, que me atropellaba entre mares de mentiras y que al final, ya no sabía lo que era verdad y lo que era mentira. Porque además las mentiras tienen el efecto multiplicativo y una mentira trae otra mentira y esa otra trae varias mentiras más y en consecuencia todo se cubre de mentiras. Aparte que la energía que tienes que usar para seguir mintiendo es bestial, tienes que acordarte de cada mentira en concreto y porque la dijiste y porque la montaste.
Además que al final siempre te descubres y porque es imposible acordarse de todas las mentiras que has dicho. Y entonces si te pillan en la mentira, puedes hacer dos cosas: una, descubrirte del todo y hacer una profunda autocrítica y dos y la más frecuente que se hace, volver a mentir para salir del paso. El que quiere salir de la mentira, primero tiene que salir de su propia mentira y digo esto, porque pasa que uno se llega a creer sus propias mentiras. O sea que miente el que se miente, claro que con el paso del tiempo, ya no se sabe quién miente.

Yo, que soy catedrático en el tema, que llegué a mentir más que hablaba, que me atropellaba entre mares de mentiras y que al final, ya no sabía lo que era verdad y lo que era mentira. Porque además las mentiras tienen el efecto multiplicativo y una mentira trae otra mentira y esa otra trae varias mentiras más y en consecuencia todo se cubre de mentiras. Aparte que la energía que tienes que usar para seguir mintiendo es bestial, tienes que acordarte de cada mentira en concreto y porque la dijiste y porque la montaste.
Además que al final siempre te descubres y porque es imposible acordarse de todas las mentiras que has dicho. Y entonces si te pillan en la mentira, puedes hacer dos cosas: una, descubrirte del todo y hacer una profunda autocrítica y dos y la más frecuente que se hace, volver a mentir para salir del paso. El que quiere salir de la mentira, primero tiene que salir de su propia mentira y digo esto, porque pasa que uno se llega a creer sus propias mentiras. O sea que miente el que se miente, claro que con el paso del tiempo, ya no se sabe quién miente.
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