YO TE TENGO QUE DECIR UNA COSA


No soy esa persona

que piensas que soy

retuérceme un poco más

házme más bicho

más arisco, más bicho raramente extraño,

más solitario y más sólo

más de colmillo afilado

y pónme una navaja en la mano.

Bájame de escalón en la evolución humana

piensáme de un modo diferente

pónme los pies en la tierra

pero yo te tengo que decir una cosa

que pase lo que pase

yo seguiré a tu lado.

La traición no está en mi ideario.






















 

¿PARA QUE CONTAROS?

 

Después una larga noche

pero muy muy larga,

y tan larga que ví como la noche le daba el relevo al día

pero hay que tener en cuenta

que por el medio estuve en negociaciones con la

 muerte,

con la muerte en persona

y cubierta con su maloliente túnica

pues pasa que me he visto a publicar un comunicado oficial:

Hoy día 11 de Julio del 2.026

doy por inagurada la última etapa de mi vida

y después de árduas negociaciones con la muerte

llegamos por fin, a un acuerdo consensuado por las dos partes

y ya he contado el primer punto 

ese de que hoy empieza la última etapa de mi vida

y lo que dure, lo decidiremos más adelante

por mi parte, es mi deseo que sea una etapa muy larga,

de por lo menos 15 años

y si tocara negociar a la baja

yo pediría un mínimo de 3 años

pero la muerte es muy dura en éste tipo de negociaciones

y sé que no va a ceder fácilmente.

Y última etapa

y hasta le podía poner un nombre

y por ejemplo le podía poner

"etapa de una muerte anunciada"

que se revela contra el paso del tiempo

pero que no puede dejar de ver, 

la evidencia de que la muerte me está esperando.

y que nadie me tienda mal

que yo negocie algo no significa que me de por rendido

y menos, por vencido

pues yo seguiré luchando por mi vida

y tal como hasta ahora lo hice.

Ni un paso atrás

decía cuando tenía toda la vida por delante

y ahora sigo diciendo lo mismo

pero sabiendo en que consiste la vida

y eso me da ventaja

y porque ahora sé lo que me pierdo.

Pero claro

ahora es un poco diferente

y porque notaré tan cerca el aliento fétido de la muerte

que esa sensación me está asustando un poco 

y a veces, hasta un mucho.

Mi última etapa

mi último contacto con la vida

y mi última transición hacia la luz al final del túnel.

Con ésta última etapa

con la nadie cuenta con ella

pero si te aparece delante

y como única alternativa posible 

o la coges o la dejas

y porque no tendrás otra oportunidad.

Y por ser mi última etapa

tendría que escribir mejor que nunca

y porque si no estoy invadido por el miedo

en teoría, seré más libre que nunca.

Bajo el punto de vista

del que sabe que poco a poco se está muriendo

y que puede que sea en cualquier momento

o en cualquier situación

o que sea de día o de noche

y en la cama o en el baño

tendría que sentirme como un condenado a la silla eléctrica

pero no me siento así

me siento agradecido porque la muerte ha negociado conmigo

y porque me ha dado un plazo muy amplio

entre los 3 a los 15 años

y yo en 3 años sé que puedo hacer muchas cosas

y en 15 años ¿para qué contaros?.
















EL INSTINTO, EL PRIMITIVO INSTINTO


 Vivo en la entraña

en la mía y en la que a veces duele

y la que en otras, se hincha de aire y gases

mezclada con restos de comida y detritus celulares.

O también podría vivir

en la caries de una muela

metido y comprimido dentro de su agujero

y con cara de que yo no tuve la culpa

y a la espera de que alguien me perdone.

Y vete tú a saber

si podría vivir en la rama más alta de un árbol

y no lo sé 

porque excedo de peso

y como además, no puedo volar, 

y porque nunca tuve plumas ni alas

tendría que ir de rama en rama

y como si fuera un puto mono de esos que viven en las copas de

 los árboles más altos.

A veces me quedo inconsciente

o semiinconsciente

y por tanto amor que he sentido

y que también he dado a manos llenas

y será mejor que no me acuerde muchas veces de esto

que he dicho anteriormente

porque cuando me acuerdo de todo el amor

que he tenido entre mis manos

descontrolo mis esfínteres y todos a la vez

y me cago y me meo y a la vez, me muero de miedo.

El esfínter que regula el miedo y la valentía

también existe.

Mi instinto no es tan primitivo

como yo quisiera que fuera

lo preferiría más instintivo, más animal y más primario

o dotado con más de agallas viscerales

y eso conlleva

ser rápido, inesperadamente rápido

ser parte del factor sorpresa

y atacar cuando uno menos se lo espera

y activar todos tus reflejos al mismo tiempo

y sólo dejarte llevar por ellos..

En ese instante

tan corto pero a la vez tan intenso

el que manda es tu instinto primitivo

y en el instinto no hay un orden establecido

ni tampoco hay una razón de ser

que te sirva de justificación

para poder calmar y acallar tu mala conciencia

y solo te mueven las ganas instintivas de pillar al

 contrario

 lo más desprevenido posible

y con sus defensas en horas bajas

y el instinto ya se encargará de decirte cual es el mejor

 momento.

A veces hay que dejarse llevar por el instinto

es lo más primitivo que tenemos

y tantos siglos dentro de nuestros cuerpos

claro que se han ganado un sitio 

pero nadie sabe donde está o donde se sitúa,

pero con el alma pasa exactamente lo mismo,

y porque nadie sabe donde está localizada

pero no por ello, se le pone en duda

ni sirve de argumento para dudar de su existencia.

















 Vivo en la entraña

en la mía y en la que a veces me duele

y la que en otras, se hincha de aire y gases

mezclada con restos de comida y detritus celulares.

O también podría vivir

en la caries de una muela

metido y comprimido dentro de su agujero

y con cara de que yo no tuve la culpa

y a la espera de que alguien me perdone.

Y vete tú a saber

si podría vivir en la rama más alta de un árbol

y no lo sé 

porque excedo de peso

y como además, no puedo volar, 

y porque nunca tuve plumas y alas

tendría que ir de rama en rama

y como si fuera un puto mono de esos que viven en las copas de

 los árboles más altos.

A veces me quedo inconsciente

o semiinconsciente

y por tanto amor que he sentido

y que he dado a manos llenas

y será mejor que no me acuerde muchas veces de esto

que he dicho anteriormente

porque cuando me acuerdo de todo el amor

que he tenido entre mis manos

descontrolo mis esfínteres y todos a la vez

y me cago y me meo y a la vez, me muero de miedo.

El esfínter que regula el miedo y la valentía

también existe.

Mi instinto no es tan primitivo

como yo quisiera que fuera

lo preferiría más instintivo, más animal y más primario

o dotado con más de agallas viscerales

y eso conlleva

ser rápido, inesperadamente rápido

ser parte del factor sorpresa

y atacar cuando uno menos se lo espera

y activar todos tus reflejos al mismo tiempo

y sólo dejarte llevar por ellos..

En ese instante

tan corto pero a la vez tan intenso

el que manda es tu instinto

y en el instinto no hay un orden establecido

ni tampoco hay una razón de ser

que te sirva de justificación

y para calmar y acallar tu conciencia

y solo te pueden mover las ganas instintivas de pillar al

 contrario

 lo más desprevenido posible

y con sus defensas bajas

y el instinto ya se encargará de decirte cual es el mejor

 momento.

A veces hay que dejarse llevar por el instinto

es lo más primitivo que tenemos

y tantos siglos dentro de nuestros cuerpos

claro que se han ganado un sitio 

pero nadie sabe donde está o donde se sitúa,

pero con el alma pasa exactamente lo mismo,

y nadie sabe donde está localizada

pero no por ello, se le pone en duda

ni sirve de argumento para dudar de su existencia.

LA AUSENCIA...

 La ausencia es ese vacío que se ha quedado sin aire

La ausencia soy yo cuando te echo de menos 

y no tengo huevos para decirte

te quiero. 

La ausencia soy yo con cara de inocente

y cuando me hago el disimulado

y porque quiero pasar desapercibido.

La ausencia son mis ojos verdes en un día de lluvia

y que cuando tú alces tu mirada

verás como desaparezco entre la niebla.

La ausencia eres tú cuando te declararon como desaparecida

y es verdad que desapareciste de mi vida

y fue en una tarde otoñal paseando por el muelle

y no hubo una sentida despedida

ni una mínima disculpa y ni una sóla lágrima

y porque tenías tanta prisa por irte

que aún hoy en día

me sigo preguntando

¿porque tenías tanta prisa?










ES DECIR, EN HONOR A TÍ Y A MÍ

 

Y estoy un poco harto

de que siempre me cuentes la misma historia

y si nos hubiéramos conocido hace unos años

y en otro lugar y sitio y en otras circunstancias

y con otros pelos y con otros ojos y en otros mundos

pues ahora mismo te diría, 

no estaríamos cada uno por su lado y tan alejados.

Y yo te digo

puede que sí o puede que no

y porque ya nunca lo podremos saber

lo nuestro se derrumbó como un castillo de naipes

y ninguno de los dos, puso la mano en el fuego

ni siquiera hizo el amago de apostar por el otro

y porque ninguno de los dos propuso un proceso de paz

y de negociación

y porque cuando todo se acabó

lo hizo con todo su estrépito.

Y desde esas no sabemos nada el uno del otro

o por lo menos, yo no sé nada de tí

y porque aquél día al bajar la persiana de mi ventana

supe que en ese momento, todo se había acabado

y que sería en modo catástrófico.

Y aquí estamos ahora

a veces pensando que tengo ganas de volverte a ver

otras veces, no las tengo y porque prefiero pasar página

y así, olvidarme de tu existencia

y en algunas otras, no sé lo que quiero

que sí o que no

y sigo deshojando esa margarita

y hasta que la última hoja me diga

lo que debo y voy hacer,

o puede que por la mañana me gustaría que me llamaras

y por la tarde me doy cuenta que todo lo que es agua pasada

y el agua pasada

no mueve molinos

y menos

podrá remover los sentimientos.

Y hubo momentos estelares 

también los hubo muy entrañables 

y los dos hemos sobrevivido a nuestra propia obsolescencia

y sería nuestro deber

entender mejor las cosas

y el uno, que era yo

quería vivir dentro de mi propio sueño

y en él

no entrabas tú 

y mi explicación a esto, era muy simple

porque era mi sueño y no era el tuyo

el tuyo era demasiado complicado para un tío tan simple

como yo lo era en aquellos tiempos

pero no creo que la complicación del tema

fuera el verdadero problema

y hay días en que tiendo a pensar

que el problema de verdad

es que éramos y somos nosotros dos.

Ahora, que hemos cerrado esa puerta

y que las heridas han cicatrizado por segunda intención

y que ya es demasiado tarde

como para volver a empezar

tendría que decir y a modo de epílogo

que los dos hicimos lo que pudimos

y que por mi parte añadiría, que lo siento

y porque siempre 

se puede hacer mejor

y por tu parte, 

sólo espero que el silencio no sea tu respuesta

aunque por desgracia

me estoy temiendo lo peor

y cuando me veas

sé que mirarás hacia otro lado

y porque te conozco 

y porque sé de que pie cojeas.

Tanto y como sé que nunca me dirás lo siento.

Pero a pesar que sé todo esto de tí

reconozco que te he querido

y que sin embargo ahora 

te he dejado de querer.

Y no me pidas explicaciones por esto que acabo de decir

por que no las tengo

y me faltan palabras y verbos

como para poder explicarme mejor

y lo único que sé

es que cuando el amor se ha ido

no hay más que decir

lo despides y le das la mano

o le largas un beso en plena boca

y en honor a todos nuestros momentos de pasión y gloria.

Es decir, en honor a tí y a mí

hago éste brindis al sol.

Y ya está 

abrí esta ventana emocional

y que ahora mismo, 

la estoy cerrando.











Y estoy un poco harto

de que siempre me cuentes la misma historia

y si nos hubiéramos conocido hace unos años

y en otro lugar y sitio y en otras circunstancias

y con otros pelos y con otros ojos

pues ahora te diría, 

no estaríamos cada uno por su lado y tan alejados.

Y yo te digo

puede que sí o puede que no

y porque ya nunca lo podremos saber

lo nuestro se derrumbó como un castillo de naipes

y ninguno de los dos, puso la mano en el fuego

ni siquiera hizo el amago de apostar por el otro

y porque nadie propuso un proceso de paz

y porque cuando todo se acabó

lo hizo con todo su estrépito.

Y desde esas no sabemos nada el uno del otro

o por lo menos, yo no sé nada de tí

y porque al bajar la persiana de mi ventana

supe que en ese momento, todo se había acabado

y en modo catástrófico.

Y aquí estamos ahora

a veces pensando que tengo ganas de volverte a ver

otras veces, no las tengo y porque prefiero pasar página

y así, olvidarme de tu existencia

y en algunas otras, no sé lo que quiero

que sí o que no

y sigo deshojando esa margarita

y hasta que la última hoja me diga

lo que debo hacer,

o puede que por la mañana me gustaría que me llamaras

y por la tarde me doy cuenta que todo lo que es  agua pasada

y el agua pasada

si no mueve molinos

no podrá remover sentimientos.

Y hubo momentos estelares 

también los hubo muy entrañables 

y los dos hemos sobrevivido a nuestra obsolescencia

 espontánea

y sería nuestro deber

entender mejor las cosas

uno, que era yo

vivía dentro de mi propio sueño

y en él

no entrabas tú y mi explicación a esto, era muy simple

porque era mi sueño y no era el tuyo

el tuyo era demasiado complicado para un tío tan simple

como yo era en aquellos tiempos

pero no creo que la complicación del tema

fuera el verdadero problema

y hay días en que tiendo a pensar

que el problema de verdad

es que éramos y somos nosotros dos.

Ahora, que hemos cerrado esa puerta

y que las heridas han cicatrizado por segunda intención

y que ya es demasiado tarde

para volver a empezar

tendría que decir y a modo de epílogo

que los dos hicimos lo que pudimos

y que por mi parte añadiría, que lo siento

y porque siempre 

se puede hacer mejor

y por tu parte, 

sólo espero que el silencio no sea tu respuesta

aunque por desgracia

me estoy temiendo lo peor

y cuando me veas

sé que mirarás hacia otro lado

y porque te conozco 

y porque sé de que pie cojeas.

Tanto y como sé que nunca me dirás lo siento.

Pero a pesar que sé todo esto de tí

reconozco que te he querido

y que sin embargo ahora 

te he dejado de querer.

Y no me pidas explicaciones por esto que acabo de decir

por que no las tengo

y me faltan palabras y verbos

para poder explicarme mejor

y lo único que sé

es que cuando el amor se ha ido

no hay más que decir

lo despides y le das la mano

o le largas un beso en plena boca

y en honor a todos nuestros momentos de pasión y gloria.

Es decir, en honor a tí y a mí

hago éste brindis al sol.

Y ya está 

abrí esta ventana emocional

y ahora la acabo de cerrar.



YO ESCOGÍ ÉSTE OFICIO

Yo escogí éste oficio, digo...el de ser médico, el de escribir... vino después, mucho después, fue tanto después... que no me acuerdo del ti...