Tal vez en el horizonte
hay una cueva donde duerme una serpiente
que será brillante y alucinante
o puede que no
y puede que sea tan grande y tan oscura
como una gran boca negra bostezando.
Tal vez en esa tarde
el naranja se hizo dueño de la historia
que tenemos delante de nosotros.
Pero como yo
os quiero contar un bonito cuento
al final, tendré que deciros:
se puso el sol
y al final,
todo se hizo sombra
pero el sol y la luna
se habían hecho amigos.

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