Para besos ando yo,
para dar besos,
para repartir abrazos,
para recitar versos de amor
y hasta la madrugada,
para en fin,
para creer en el amor, ando yo...
Ni tengo cuerpo
ni tengo ganas
ni tengo ánimos
y ni siquiera quiero que me quiera nadie.
Creo más en mis dedos que en mis ideas y cuando ellos se mueven sobre el teclado entonces sé... que pienso y que a la vez siento. Son dedos ...
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