No hay nada que me moleste más...


 No hay nada que me moleste más

que tener que escuchar mis propias voces interiores

y porque ellas me quieren hablar 

y porque yo ni las puedo controlar

y cuando aumentan en número y en intensidad

me vuelven más loco de lo normal.

Eres demasiado sensible, 

me dicen algunos

y yo les digo,

mejor sensible que insensible

mejor pecar por exceso que por defecto

mejor oír y escuchar voces

y desde todos los ángulos

y en todas las circunstancias posibles

y al final, 

para sacar tus propias conclusiones.

Quiero decir 

que para decir no o sí a algo

hay que ponerse en miles de situaciones distintas

y entre todas ellas

quedarte con unas cuantas

y en conclusión,

quedarte con la mejor que consideres.













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