Que vanidad la mía
por decirte te quiero sin más preámbulos...
en directo y al grano
quizá debería pedirte primero
si tengo tu permiso para quererte
si te gusta que te quiera de esa manera
clara y sincera y sin tapujos
si deseas que te quiera hasta el infinito
si antes de quererte de esa forma tan nítida y apabullante
tendría que que andar de rodillas
sobre la piedra mojada de mis deseos
y dándome latigazos en mi espalda
y hasta que mis regueros de sangre tocaran suelo.

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