De nada sirve hablar
cuando tienes poco que decir
y a eso se le llama
hablar por hablar
o hablar para aburrir al contrario
y le dices algo, lo que sea
y a continuación le dices lo contrario
pero al final,
le dejas la duda sobre lo que has dicho
y dejas todo en suspense
y en puntos suspensivos...
Y más tarde
le vuelves a decir algo, sea lo que sea
y le repites el mismo proceso
y pasas de la certeza a la duda
y de la duda a los puntos suspensivos.
Y así una vez tras otra
y hasta que el tío caiga rendido.

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