Sigo metido en éste especie de cueva
que yo llamo, casa
pero como también tiene mucho de cueva
al final me resulta indiferente como se le llame.
Y ahora llevo unos cuantos días seguidos
sin salir de casa
y eso no me llena de orgullo
y porque al orgullo hace tiempo que lo mandé a tomar por
culo.
Pero sí, aquí sigo en plan asceta
y duermo poco
y me alimento poco o mal o fatal
y en cuanto me despierto de inmediato me pongo a escribir
y ya ni paro para comer
y meriendo algo cuando mis pirañas se mueren de hambre
y entonces devoro
pero enseguida se encoje mi estómago
y a los 3 o 4 bocados estoy saciado
y a veces ceno algo
y otras veces no ceno nada
y cuando no ceno nada
a las 3 de la mañana mis pirañas se vuelven a despertar.
Ahora que estoy escribiendo esto
veo que el caos lo tengo perfectamente instalado en mi vida
carezco de pautas y de protocolos y de medidas y
contramedidas
y vivo al día y según me reclamen mis necesidades vitales,
esas que van surgiendo
esas que son espontáneas
esas que dentro de un tiempo me van a pasar la cuenta
y por haber metido mi vida en un callejón sin salida.
Ten cuidado chaval
ya no eres un joven de 20 años
que podía hacer de todo
y pasarse con todo y de no cortarse con nada.
Hace 50 años que no soy ese chaval.

No hay comentarios:
Publicar un comentario