ES DECIR, EN HONOR A TÍ Y A MÍ

 

Y estoy un poco harto

de que siempre me cuentes la misma historia

y si nos hubiéramos conocido hace unos años

y en otro lugar y sitio y en otras circunstancias

y con otros pelos y con otros ojos y en otros mundos

pues ahora mismo te diría, 

no estaríamos cada uno por su lado y tan alejados.

Y yo te digo

puede que sí o puede que no

y porque ya nunca lo podremos saber

lo nuestro se derrumbó como un castillo de naipes

y ninguno de los dos, puso la mano en el fuego

ni siquiera hizo el amago de apostar por el otro

y porque ninguno de los dos propuso un proceso de paz

y de negociación

y porque cuando todo se acabó

lo hizo con todo su estrépito.

Y desde esas no sabemos nada el uno del otro

o por lo menos, yo no sé nada de tí

y porque aquél día al bajar la persiana de mi ventana

supe que en ese momento, todo se había acabado

y que sería en modo catástrófico.

Y aquí estamos ahora

a veces pensando que tengo ganas de volverte a ver

otras veces, no las tengo y porque prefiero pasar página

y así, olvidarme de tu existencia

y en algunas otras, no sé lo que quiero

que sí o que no

y sigo deshojando esa margarita

y hasta que la última hoja me diga

lo que debo y voy hacer,

o puede que por la mañana me gustaría que me llamaras

y por la tarde me doy cuenta que todo lo que es agua pasada

y el agua pasada

no mueve molinos

y menos

podrá remover los sentimientos.

Y hubo momentos estelares 

también los hubo muy entrañables 

y los dos hemos sobrevivido a nuestra propia obsolescencia

y sería nuestro deber

entender mejor las cosas

y el uno, que era yo

quería vivir dentro de mi propio sueño

y en él

no entrabas tú 

y mi explicación a esto, era muy simple

porque era mi sueño y no era el tuyo

el tuyo era demasiado complicado para un tío tan simple

como yo lo era en aquellos tiempos

pero no creo que la complicación del tema

fuera el verdadero problema

y hay días en que tiendo a pensar

que el problema de verdad

es que éramos y somos nosotros dos.

Ahora, que hemos cerrado esa puerta

y que las heridas han cicatrizado por segunda intención

y que ya es demasiado tarde

como para volver a empezar

tendría que decir y a modo de epílogo

que los dos hicimos lo que pudimos

y que por mi parte añadiría, que lo siento

y porque siempre 

se puede hacer mejor

y por tu parte, 

sólo espero que el silencio no sea tu respuesta

aunque por desgracia

me estoy temiendo lo peor

y cuando me veas

sé que mirarás hacia otro lado

y porque te conozco 

y porque sé de que pie cojeas.

Tanto y como sé que nunca me dirás lo siento.

Pero a pesar que sé todo esto de tí

reconozco que te he querido

y que sin embargo ahora 

te he dejado de querer.

Y no me pidas explicaciones por esto que acabo de decir

por que no las tengo

y me faltan palabras y verbos

como para poder explicarme mejor

y lo único que sé

es que cuando el amor se ha ido

no hay más que decir

lo despides y le das la mano

o le largas un beso en plena boca

y en honor a todos nuestros momentos de pasión y gloria.

Es decir, en honor a tí y a mí

hago éste brindis al sol.

Y ya está 

abrí esta ventana emocional

y que ahora mismo, 

la estoy cerrando.











Y estoy un poco harto

de que siempre me cuentes la misma historia

y si nos hubiéramos conocido hace unos años

y en otro lugar y sitio y en otras circunstancias

y con otros pelos y con otros ojos

pues ahora te diría, 

no estaríamos cada uno por su lado y tan alejados.

Y yo te digo

puede que sí o puede que no

y porque ya nunca lo podremos saber

lo nuestro se derrumbó como un castillo de naipes

y ninguno de los dos, puso la mano en el fuego

ni siquiera hizo el amago de apostar por el otro

y porque nadie propuso un proceso de paz

y porque cuando todo se acabó

lo hizo con todo su estrépito.

Y desde esas no sabemos nada el uno del otro

o por lo menos, yo no sé nada de tí

y porque al bajar la persiana de mi ventana

supe que en ese momento, todo se había acabado

y en modo catástrófico.

Y aquí estamos ahora

a veces pensando que tengo ganas de volverte a ver

otras veces, no las tengo y porque prefiero pasar página

y así, olvidarme de tu existencia

y en algunas otras, no sé lo que quiero

que sí o que no

y sigo deshojando esa margarita

y hasta que la última hoja me diga

lo que debo hacer,

o puede que por la mañana me gustaría que me llamaras

y por la tarde me doy cuenta que todo lo que es  agua pasada

y el agua pasada

si no mueve molinos

no podrá remover sentimientos.

Y hubo momentos estelares 

también los hubo muy entrañables 

y los dos hemos sobrevivido a nuestra obsolescencia

 espontánea

y sería nuestro deber

entender mejor las cosas

uno, que era yo

vivía dentro de mi propio sueño

y en él

no entrabas tú y mi explicación a esto, era muy simple

porque era mi sueño y no era el tuyo

el tuyo era demasiado complicado para un tío tan simple

como yo era en aquellos tiempos

pero no creo que la complicación del tema

fuera el verdadero problema

y hay días en que tiendo a pensar

que el problema de verdad

es que éramos y somos nosotros dos.

Ahora, que hemos cerrado esa puerta

y que las heridas han cicatrizado por segunda intención

y que ya es demasiado tarde

para volver a empezar

tendría que decir y a modo de epílogo

que los dos hicimos lo que pudimos

y que por mi parte añadiría, que lo siento

y porque siempre 

se puede hacer mejor

y por tu parte, 

sólo espero que el silencio no sea tu respuesta

aunque por desgracia

me estoy temiendo lo peor

y cuando me veas

sé que mirarás hacia otro lado

y porque te conozco 

y porque sé de que pie cojeas.

Tanto y como sé que nunca me dirás lo siento.

Pero a pesar que sé todo esto de tí

reconozco que te he querido

y que sin embargo ahora 

te he dejado de querer.

Y no me pidas explicaciones por esto que acabo de decir

por que no las tengo

y me faltan palabras y verbos

para poder explicarme mejor

y lo único que sé

es que cuando el amor se ha ido

no hay más que decir

lo despides y le das la mano

o le largas un beso en plena boca

y en honor a todos nuestros momentos de pasión y gloria.

Es decir, en honor a tí y a mí

hago éste brindis al sol.

Y ya está 

abrí esta ventana emocional

y ahora la acabo de cerrar.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

YO ESCOGÍ ÉSTE OFICIO

Yo escogí éste oficio, digo...el de ser médico, el de escribir... vino después, mucho después, fue tanto después... que no me acuerdo del ti...