Tampoco sé muy bien
si éramos tanto como presumíamos,
desde luego, pocos éramos
y que yo supiera
ninguno de nosotros
tenía el poder de enardecer
y hacer callar al pueblo
y ahora aplaudirme
y ahora gritar mi nombre a los cuatro vientos
y porque voy a ser vuestro héroe.
Ni lo fuímos
ni lo somos y ya no creo que lo seamos
desde luego por mi parte no lo seré nunca.
Ni tengo tiempo
ni tengo ganas.
No me gustan los iluminados
esos que empiezan a hablar por ellos
y eso me parece muy bien
pero lo que no me parece tan bien
es que acaban hablando por todos nosotros
y porque un iluminado
necesita alimentarse de nuestra energía
es como un vampiro
que cuando te pilla la vena que late
te deja exhausto y seco de sangre y energía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario