Y ESO QUE NO IBA A DAR CONSEJOS

 

El que me tome como un Faro

le puedo asegurar que se ha equivocado.

No soy Faro de nadie.

Y es que de Faro tengo muy poco

aunque tengo que reconocer que adoro los Faros

me gustan tanto y tanto

que pondría uno frente a mi ventana.

Pero repito yo como Faro

tengo muy poco

ni ilumino a nadie

ni le puedo indicar por donde tiene que ir

y haz esto y no lo otro

y ten cuidado que hay demasiados lobos al acecho

y desconfía de los demasiado bondadosos

que te dicen te quiero a la hora de conocerte

o que a los dos días te dicen y con tono autoritario

¿y tú de donde vienes?

y ¿con quién estuviste?

y ¿como has llegado tan tarde?. 

Desconfía y huye de ésta clase de tíos

y si aún así, 

te has quedado colgada de uno de ellos,

cambia de domicilio y de amigos

borra todas tus huellas y costumbres

hazte fantasma, 

disfrázate de otra persona

y por supuesto, tira tu móvil

y a la vez que tiras a esa basura de tío.

Y eso que no iba a dar consejos...

y por tanto de Faro tengo algo.













No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO

Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...