Y no me grites tanto
y porque los gritos estimulan mi peor versión
y os puedo asegurar
que no es nada bonito verme así de cabreado.
Yo me controlo hasta cierto punto
pero con éstas olas de calor
que nos están asolando
no sé muy bien cual es mi punto de ebullición
y porque éste exceso calorifíco
me tiene muy loco y demasiado desquiciado
y no puedo responder sobre mi mismo
y porque a lo mejor, después de comer
se produce un siroco dentro de mi cabeza
y entonces
no pueda responder de mis actos.
Soy un ser humano
y como tal,
corro el peligro de derretirme al sol
y porque éste sol tiene mucho de inhumano
y se carga cosechas
y bosques y praderas que nunca y jamás, se habían quemado.
Todo arde cuando todo está seco y suficientemente preparado
para que a su vez, todo puede arder de nuevo
y para que salte una chispa
y todo a nuestro alrededor
sea pasto de las llamas.
Algunos llevábamos años diciéndolo
el cambio climático ya está aquí
ya ha presentado sus credenciales
y lo ha dicho a voz en grito
y no lo ha disimulado ni tan sólo un poquito.
Pero a veces, algunos no quieren ver
la que se nos viene encima
y hasta que arda su propia casa
no se darán por enterados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario