QUE NO ME ENCUENTRO

 

Y puede que cuando digo

que no me encuentro

es porque estoy vacío del todo,

que soy invisible e insensible

que me he quedado sin receptores sinápticos

o sin química celular

y cuando quiero hablar

no tengo palabras que decir

y que cuando quiera sentir algo especialmente bueno

no me funcione el área cerebral que controla mi sensibilidad.

No soy un prodigio de tío

pero tampoco soy un don nadie

o soy ambas cosas a la vez

y un día voy de valiente

y otro día, me siento un cobarde

que no se quiere ver ni en pintura

y con el amor me puede pasar exactamente lo mismo

y un día te quiero

y al día siguiente, te he dejado de querer. 

Es lo malo que tiene ser bipolar.

Pero eso como se lo explicas a los demás

y porque ante todo las personas te piden seguridad

y con ese baile de hoy sí, pero mañana no,

no podrás llegar muy lejos. 

Todos queremos seguridad a nuestro alrededor

y andar con paso seguro

y repartiendo seguridad con ambas manos

y como si fueras repartiendo caramelos.

Ya sabemos que nadie ha nacido sabido 

y por tanto esa seguridad

no viene metida en nuestros genes

y ese es un aprendizaje muy largo,

quizá demasiado largo...

muchas luchas interiores

muchos palos exteriores

muchas zancadillas que nunca te esperabas

muchos sueños rotos y destrozados

y demasiadas traiciones por la espalda

muchas hostias que has recibido

muchos ganglios inflamados

y mucho arte para almacenar tanto aprendizaje.

No,

yo no he nacido sabido

y aprendí a base de hostias

y también a que gracias a algún curita

bastante pervertido y pederasta

me tocara mi lindo culito.

Ya véis lo que pasa

que todo se puede resumir

en hostias y abusos

y de esa historia tan triste y tan patética

casi nunca salimos.

Y entonces

habría que pensar y a modo de conclusión

¡que tampoco hemos cambiado tanto!.














Y puede que cuando digo

que no me encuentro

es porque estoy vacío del todo,

que soy invisible e insensible

que me he quedado sin receptores sinápticos

o sin química celular

y cuando quiero hablar

no tengo palabras que decir

y que cuando quiera sentir algo especialmente bueno

no me funcione el área cerebral que controla mi sensibilidad.

No soy un prodigio de tío

pero tampoco soy un don nadie

o soy ambas cosas a la vez

y un día voy de valiente

y otro día, me siento un cobarde

que no se quiere ver ni en pintura

y con el amor me puede pasar exactamente lo mismo

y un día te quiero

y al día siguiente, te he dejado de querer. 

Es lo malo que tiene ser bipolar.

Pero eso como se lo explicas a los demás

y porque ante todo las personas te piden seguridad

y con ese baile de hoy sí, pero mañana no,

no podrás llegar muy lejos. 

Todos queremos seguridad a nuestro alrededor

y andar con paso seguro

y repartiendo seguridad con ambas manos

y como si fueras repartiendo caramelos.

Ya sabemos que nadie ha nacido sabido 

y por tanto esa seguridad

no viene metida en nuestros genes

y ese es un aprendizaje muy largo,

quizá demasiado largo...

muchas luchas interiores

muchos palos exteriores

muchas zancadillas que nunca te esperabas

muchos sueños rotos y destrozados

y demasiadas traiciones por la espalda

muchas hostias que has recibido

muchos ganglios inflamados

y mucho arte para almacenar tanto aprendizaje.

No

yo no he nacido sabido

y aprendí a base de hostias

y también a que algún curita

me tocara mi lindo culito.

Ya véis lo que pasa

que todo se puede resumir

en hostias y abusos

y de esa historia tan patética

casi nunca salimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

YO ESCOGÍ ÉSTE OFICIO

Yo escogí éste oficio, digo...el de ser médico, el de escribir... vino después, mucho después, fue tanto después... que no me acuerdo del ti...