A mí que siempre me gustó ser al mismo tiempo
y ser parte del todo y a la vez, ser parte de una de mis partes
ser mío y ser de todos
y a la vez y al mismo tiempo
y ahora no me dejéis varado aquí
y como si fuera una ballena que se hubiera perdido
por los mares de mi infancia
y que fue a dar con su cuerpo a ésta playa en la que ahora
mismo me encuentro
y de la que me es imposible salir por ser tan grande y tan
pesado como ahora soy.
Por que a la vez me siento tan grande que no puedo mover mi
cuerpo
y más grande me siento si me comparo con un pequeño
cangrejo que ahora
mismo anda haciéndome cosquillas por mi espalda
y espero que él sueñe lo mismo que yo,
ser libres y no dependientes de nadie
pero me temo que ésta vez
el pez grande no se come al chico
y porque no está escrito en ningún lado
que tenga que ser así
pero tampoco tenemos datos
para que pensemos en lo contrario.
Ahora mismo soy parte de esa excepción
que confirma con más ahínco
que somos todo
y que al mismo tiempo somos una de las partes del todo
y esa dignidad que tanta fuerza nos ha dado
es la que nos hace levantar cabeza
y al mismo tiempo
es la que misma que nos acaricia el pelo
y nos indica si estamos ante un nuevo desafío
o si estamos ante el dilema de siempre
existo o no existo
y para eso no importa el tamaño que tengas
a no ser que con tu pesado cuerpo
le estés pisando la cabeza al más chico
y entonces, sólo quedarás tú añorando al otro
y echando de menos sus agradables cosquillas
y eso nos demuestra de nuevo
que dependemos en exceso de todo
y a la vez de nada
y porque un cangrejo subido a tu espalda
tiene su propia función
y mientra la tuya será mantenerte con vida
y tu función será esperar a que la marea suba
y te haga flotar entre las algas y la arena
y entonces tu mismo darás por finalizado ese rescate
y mientras el cangrejo saltará de tu espalda al agua
y se volverá a esconder bajo la arena de aquella playa.
Lo dicho
nada ni nadie es más importante que el otro
cada uno tendrá su función y su determinado momento
y sólo hay que esperar a que llegue ese momento
y para mí, ese momento está llegando
y porque me estoy sintiendo demasiado importante
pequeño pero salvajemente bueno
y grande pero demasiado amable y sobrado de respeto
hacia otros pequeños seres.
A mí que siempre me gustó ser al mismo tiempo
y formar parte del todo y a la vez, ser una de mis partes
ser mío y ser de todos
y a la vez y al mismo tiempo
no me dejéis varado aquí
y como si fuera una ballena que se hubiera perdido
por los mares de mi infancia
y que fue a dar con su cuerpo a ésta playa en la que ahora
mismo estoy
y de la que me es imposible salir por ser tan grande y tan
pesado como soy ahora.
Por que a la vez me siento tan grande que no puedo mover mi
cuerpo
y tan pequeño si me comparo con un cangrejo que ahora
mismo anda haciéndome cosquillas por mi espalda
y espero que él sueñe lo mismo que yo,
ser libres y no dependiendo de nadie
pero me temo que ésta vez
el pez grande no se come al chico
y porque no está escrito en ningún lado
que tenga que ser así
pero tampoco tenemos datos
para que sea lo contrario.
Ahora mismo soy parte de esa excepción
que confirma con más ahínco
que somos todo
y que al mismo tiempo somos una de las partes del todo
y esa dignidad que tanta fuerza nos ha dado
es la que nos hace levantar cabeza
y al mismo tiempo
es la que nos acaricia el pelo
y nos indica si estamos ante un nuevo desafío
o estamos ante el dilema de siempre
existo o no existo
y para eso no importa el tamaño que tengas
a no ser que con tu pesado cuerpo
le estés pisando la cabeza al más pequeño
y entonces, sólo quedarás tú añorando al otro
y echando de menos a sus agradables cosquillas
y eso nos demuestra de nuevo
que dependemos en exceso
y porque un cangrejo subido a tu espalda
tiene su propia función
y mientra la tuya será mantenerte con vida
y esperar a que la marea suba
y te haga flotar entre las algas y la arena
y entonces tu mismo darás por finalizado ese rescate
y mientras el cangrejo saltará de tu espalda al agua
y se volverá a esconder bajo la arena de aquella playa.
Lo dicho
nada ni nadie es más importante que el otro
cada uno tendrá su función y su determinado momento
y sólo hay que esperar a que llegue ese momento
y para mí, ese momento está llegando
y porque me estoy sintiendo demasiado importante
pequeño pero salvajemente bueno
y grande pero demasiado amable y lleno de respeto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario