Estoy aprendiendo
a habitar estos días previsibles
en los que siempre me levanto a las 7:30
y desayuno siempre un tazón de leche
con galletas. Estos días ni tristes
ni alegres
de los que uno no espera gran cosa.
Ya es bastante
si el día amanece soleado,
y sigo respirando otras veinticuatro horas,
y no sufro ni provoco sufrimiento a otros,
y tengo una compañera
a quien agarrar de la mano,
y algunos poemas que llevarme al alma
antes de preparar el despertador
para que suene a las 7:30
y apagar la luz.
ACEPTO ESTE DESTINO (Jacob Iglesias)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¡QUE SE UNA LA IZQUIERDA DE UNA PUTA VEZ!
Desde aquí, desde éste pequeño sitio desde donde escribo, tengo mis propias reflexiones y al mismo tiempo no quiero ser demasiado cansino y...
-
Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario